Hasta julio, el saldo acumulado de LETES asciende a US$427,5 millones con necesidades pendientes por US$102,8 millones.

La degradación que Fitch Ratings estableció para la calificación de El Salvador responde más a un problema histórico de bajo crecimiento, de acuerdo con el titular del Ministerio de Hacienda (MH), Carlos Cáceres. La calificadora internacional bajó un peldaño a la nota del país como pagador de su deuda pública y pasó del BB que tenía hasta el BB-. Significa que Fitch considera que El Salvador tiene más problemas que otros países para cumplir sus compromisos financieros.

“El tema de degradación de Fitch es uno del poco crecimiento económico que El Salvador ha presentado. Es el verdadero problema que el país tiene”, dijo Cáceres.

El efecto más visible para este cambio, según Cáceres, es que los bonos que se coloquen con garantía salvadoreña saldrán más caros de pagar. “Eventualmente, para nuevas ventas de títulos valores en el mercado sería más caro, pero no tenemos previsto la venta en el mercado internacional de nuevos bonos”, dijo el funcionario.

La única colocación que está pendiente con garantía del Estado salvadoreño son los certificados de inversión que se aprobaron para el Fondo Nacional de Vivienda Popular (FONAVIPO). Los funcionarios de esta autónoma consideran que la decisión de Fitch sobre el soberano salvadoreño no tendrá mayor consecuencia.

Cáceres citó un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) donde se destaca que la baja inversión y el bajo nivel de escolaridad han mantenido al crecimiento salvadoreño por debajo de su potencial. La inversión ahora oscila entre el 11% y el 12% como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) anual. “Si no subimos del 15% la inversión de todo El Salvador, y la inversión depende del sector privado, y no se mejora la escolaridad, entonces no podríamos crecer más allá de 2,4%: es el promedio que normalmente hemos tenido”, dijo Cáceres.

Financiamiento. Una de las situaciones que motivó la degradación que anunció Fitch es la dificultad del Gobierno para el financiamiento de sus necesidades ordinarias. El MH acude a endeudamiento de corto plazo para llenar el vacío de liquidez.

Este tipo de deuda se adquiere con las Letras del Tesoro Público (LETES). Hacienda reporta que hasta el 17 de julio se tiene un saldo acumulado de US$427,5 millones.

Entre junio y julio se han colocado seis tramos de LETES, cada una con un monto de US$25 millones. Hacienda indica que las necesidades de financiamiento del Gobierno ascienden a US$29,8 millones en bienes y servicios y $73 millones por los paquetes escolares.

René Guardado, viceministro de Ingresos, detalló en que el rendimiento de estas LETES bajó de 4% a 3,65% para las recientes.