Río de Janeiro. El gobierno de Brasil sospecha que 164.000 trabajadores públicos tienen al menos dos empleos gubernamentales, en violación a reglas que podrían estar costando al país 1.700 millones de reales (US$950 millones) al año.

El abultado sector estatal es un importante obstáculo a la eficiencia y a un crecimiento más rápido de la mayor economía de Latinoamérica.

Los dos principales precandidatos para las elecciones presidenciales de octubre probablemente propondrán planes para reformarlo el aparato estatal.

El gobierno descubrió las discrepancias en un estudio que comparó datos de trabajadores federales con operarios de gobiernos locales en 12 estados y en el distrito federal de la capital, Brasilia, dijo el periódico Folha de Sao Paulo.

Además de más de 53.000 casos de trabajadores que ocupan dos cargos, el estudio descubrió a 252 personas con cuatro trabajos y a 17 personas con cinco empleos.

El diario citó a un importante funcionario del Ministerio de Planificación, quien afirmó que los que están bajo sospecha tendrán que optar por el empleo que desean mantener y, si no lo hicieran, serán despedidos.