La caída en la actividad económica del país podría revertirse solo a través de iniciativas que tengan impacto de largo plazo, de acuerdo con el presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Jorge Daboub.

"Los problemas de El Salvador no son económicos, sino políticos", enfatizó el empresario.

La gremial tomó los promedios del crecimiento, inversión y endeudamiento de diferentes períodos presidenciales.

Daboub explicó que el promedio de crecimiento en el país ha mostrado un deterioro continuo con el paso del tiempo: en 13 años pasó de 5,9% al 1,6 %. La gremial estima que para este año el crecimiento será de 1%.

La inversión privada en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) pasó del 13% al 11,5%, pero El Salvador requeriría un mínimo de 16% para superar el estancamiento, a juicio de ANEP.

Según Guillermo Guidos, presidente de la Unión Mipyme, las empresas más pequeñas se encuentran en “situación de supervivencia” por estas condiciones.

Por otro lado, ANEP considera que todavía no se atacan las causas de la pobreza. Aunque la población en condiciones de pobreza bajó de 2.6 millones de personas (2011) a 2.5 millones (2012), para Daboub “estamos ‘surfeando’ en la coyuntura económica y no resolvemos los problemas coyunturales”.

En el mismo tema, la gremial criticó que el 20 % de las personas más pobres no es beneficiada con ninguno de los subsidios que entrega el Gobierno, aunque durante 2012 se gastaron $471 millones en mantener las subvenciones.

Administración pública. Los empresarios consideran que la gestión de los recursos públicos también requiere más cambios que la vuelvan sostenible.

“El país necesita un gasto corriente que dé resultados y que funcione”, comentó Daboub.

Cifras que presentó la gremial muestran que el gasto público en consumo (bienes y servicios, viajes, entre otros) ha incrementado un 10 % hasta mayo de este año. Esto significa que suma US$1.308 millones, un aumento de US$118 millones respecto de 2012

Criticaron, además, que de no corregirse el ritmo de endeudamiento, para 2014 podrían haberse contratado US$15,000 millones en deuda pública.

Las recomendaciones que hizo la gremial incluyen estimular el crecimiento, reinventar la economía, descentralizar las instituciones en el territorio, una política fiscal eficiente y la transparencia de las instituciones.