Brasilia, EFE. La burocracia y la falta de eficiencia son los mayores obstáculos para el desarrollo de infraestructuras en Brasil y lastran el crecimiento económico, afirmó hoy el presidente de la Confederación Nacional de Transporte (CNT, patronal), Clésio Andrade.

"Se ha perdido hace años la visión general de los sistemas de transporte" y a ello se sumaron la "falta de eficacia" del aparato gubernamental y una "burocracia exagerada", todo lo cual lleva a que los proyectos en infraestructuras demoren "años" en ser autorizados y aún "más años" en ser ejecutados, aseguró Andrade.

En una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, Andrade citó como ejemplo de los gravísimos problemas de infraestructuras del país el caso de las carreteras.

Según datos de la CNT, de los 1.691.000 kilómetros de carreteras que tiene el país, solamente 202.000 kilómetros están asfaltados y escasos 5.000 kilómetros tienen dos canales de ida y otros dos de vuelta.

Esas deficiencias, según Andrade, tienen un impacto de hasta el 25 por ciento en los costes logísticos de los productos, afectan la competitividad del país en los mercados internacionales, encarecen la vida de los propios brasileños y desalientan a los inversores.

Una situación similar se registra en los aeropuertos, los puertos y hasta en los sistemas de movilidad urbana, en los que el Gobierno tiene previstas millonarias inversiones que, sin embargo, deben salvar enormes obstáculos burocráticos para concretarse, apuntó.

Andrade citó el caso de los aeropuertos internacionales de Río de Janeiro y Belo Horizonte, que serán ofrecidos a la empresa privada en octubre próximo en el marco de los planes de preparación para el Mundial de fútbol del año próximo.

En su opinión, aunque realmente se realicen los concursos, las obras necesarias sólo comenzarán varios meses después, debido a los densos trámites burocráticos posteriores a la concesión.

De ese modo, afirmó que es "casi imposible" que las obras en esos dos aeropuertos estén listas para el Mundial de fútbol, para el que se prevé un enorme incremento de pasajeros entre las doce ciudades sedes del evento, entre las cuales están Río y Belo Horizonte.

Andrade sostuvo que, para eliminar la burocracia y las trabas al desarrollo de infraestructuras, el Gobierno debería descentralizar las concesiones y otorgarle más poder de decisión a los estados, de modo de agilizar los procesos.

Asimismo, consideró necesario reducir impuestos que desalientan a los inversores y combatir los prejuicios "ideológicos" que persisten en algunos ámbitos del Gobierno frente a la empresa privada.

Ese último aspecto, según Andrade, ha tenido menos peso en la gestión de la presidenta Dilma Rousseff, que "parece haber entendido que necesita al sector privado", pues el Gobierno no tiene capacidad para acometer las multimillonarias inversiones que son necesarias en infraestructuras.

Según los cálculos de la CNT, para modernizar completamente el sistema de infraestructuras de transporte del país, sería necesaria una inversión del orden de los 800.000 millones de reales (cerca de US$348.000 millones).