Bruselas. Un plan para evitar que Grecia no pueda pagar su deuda que combinaría asistencia de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional está ganando apoyo entre los líderes de la UE, que se reúnen este jueves y viernes en Bruselas.

La UE ha estado dividida entre ayudar sola a Grecia o recurrir al FMI. La canciller alemana, Angela Merkel, que se enfrenta la firme oposición del electorado de dar dinero a Grecia, ha presionado en favor de la participación del FMI.

Esta posición parece estar ganando adeptos. El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo este jueves que se debe encontrar una "solución europea", pero añadió que no hay razón para que el FMI no colabore.

Zapatero indicó que España está dispuesta a colaborar en la ayuda de forma proporcional al tamaño de su economía y de su población.

Holanda y Austria también hablaron a favor de una participación del FMI.

El primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, que también preside el Eurogrupo de los ministros de finanzas de la eurozona, se mostró abierto a préstamos del FMI.

Así, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, podría ser el único líder que se opone a una ayuda del FMI, cuyo director gerente, el también francés Dominque Strauss-Kahn, es un rival político.

Los altos cargos del Banco Central Europeo, incluido su presidente, Jean-Claude Trichet, también se oponen a la participación del FMI, al considerar que dañaría la credibilidad del euro.

El FMI sería la primera opción de Grecia, seguida de préstamos bilaterales concedidos por los miembros de la eurozona, según el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende.