Madrid. El Banco de España pronosticó una nueva moderación en la caída del producto interno bruto del país en el cuarto trimestre y apoyó al gobierno socialista en su empeño por reducir fuertemente el gasto en los próximos años y garantizar la estabilidad del sistema de pensiones.

Pese a la mejora desde los peores registros de los trimestres anteriores, técnicamente la economía española sigue en recesión.

La institución dijo este viernes en su boletín económico de enero que sus estimaciones apuntan a un descenso del PIB intertrimestral de 0,1% entre octubre y diciembre, frente a la caída de 0,3% en el trimestre precedente.

"Nosotros somos un poco más optimistas, creemos que será plano, aunque sin duda es un jarro de agua fría. De todas formas (...) todo este tipo de indicaciones se queda un poco en el aire con todo lo que está pasando en los mercados", dijo José Luis Martínez, analista de Citigroup.

En datos interanuales, la caída de la actividad se situó en 3,1%, nueve décimas menos que en el trimestre previo.

"Con este cierre del año, el PIB habría descendido a una tasa de 3,6% en el conjunto de 2009, la mayor caída de la actividad de las últimas décadas, en consonancia con la severidad de las tendencias contractivas a las que se ha enfrentado la economía mundial durante los dos últimos ejercicios", dijo el banco central.

En el 2008 España encadenó el decimoquinto año de su añorada fase expansiva con un crecimiento anual de 0,9%.

Con el dato del cuarto trimestre, España encadena su sexto trimestre consecutivo de crecimiento negativo.

Según el Banco de España, la demanda nacional disminuyó en promedio 6% ciento en 2009, parcialmente amortiguada por la demanda exterior, que tuvo una contribución positiva al PIB de 2,7%, la mayor de las últimas décadas.

Tensiones. El Banco de España explicó que a pesar de que las tensiones financieras se atenuaron en el cuarto trimestre del 2009, en la parte transcurrida de 2010 se ha observado "un ligero repunte de la inestabilidad financiera (...) en un contexto de mayor preocupación por el riesgo soberano".

De hecho, los analistas consultados coincidieron en restar importancia a la cifra de crecimiento en un contexto en el que los mercados lo que buscan es recuperar la confianza. "La situación general es más complicada que eso, hay un riesgo país que sigue subiendo", dijo Javier Barrio, analista de BPI.

"Discutir si en el cuarto trimestre del año va a ser plano, va a crecer una décima o va a bajar una décima, tampoco es muy relevante (...) Ahora lo que importa es que hay mucha desconfianza y tensión en los mercados", dijo José Luis Martínez, estratega de Citigroup.

En este contexto, el Banco de España aplaudió el reciente anuncio del Gobierno de recortar el gasto público en 50.000 millones de euros hasta el año 2013 para garantizar el objetivo de reducir el déficit público al tres por ciento desde 11,4% previsto para 2009.

Pese a reconocer cierta contención en los costos laborales recientes, la institución dijo que eran necesarios mayores ajustes por la magnitud de la caída del empleo.

El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presentará este viernes por la tarde un paquete de propuestas en materia de reforma laboral tras debatir sus líneas maestras con los agentes sociales, dijo la vicepresidenta primera del gobierno.

Ante una perspectiva de un repunte en los precios del consumo, el Banco de España dijo también que era muy importante "preservar diferenciales favorables" a la economía española para mejorar la competitividad.

También insistió en la necesidad de avanzar en las reformas estructurales y dijo que la sostenibilidad del sistema de pensiones tendrá particular trascendencia. "(...) Un aumento gradual de la edad de jubilación, que puede contribuir de manera significativa al equilibrio financiero del sistema público de pensiones, y las referidas al funcionamiento del mercado de trabajo", dijo.