Los recursos patrimoniales salieron de la cuenta acreditada como “revalorización del oro” que, según Diego Borja, ministro Política Económica, estaba congelada en el cuarto sistema ganando 0,06% de rentabilidad.

Esta Ley manda que el 75% de las utilidades del banco tienen que ser entregadas al Estado. “Esto fue lo que se hizo y este año se volverá a hacer, a menos que se reforme la Ley de Régimen Monetario”, sentenció Borja. Bajo esta argumentación, el Directorio del BCE ordenó que se transfiera como utilidades distribuibles al Ministerio.

Según lo publicado por El Comercio, la transferencia de estos recursos se realizó en dos tramos: en noviembre del 2009 se desembolsaron US$376,5 millones y en febrero pasado otros US$125 millones. El rubro se ha mantenido hasta febrero pasado, en US$632 millones por la eliminación de bonos AGD y la transferencia de utilidades.

En octubre del 2009, Karina Sáenz ex gerente del BCE, planteó al Ejecutivo invertir en la banca pública las utilidades de la revalorización del oro, en lugar de transferirlas a Finanzas, sin embargo el Ejecutivo no aceptó la propuesta.