Pekín. Estados Unidos intensificó su presión sobre China el jueves para que Pekín deje subir al yuan, mientras que el gobierno chino desveló que estaba sondeando la opinión de los exportadores sobre si podrían arreglárselas con un tipo de cambio más alto.

China se enfrenta a importantes negociaciones sobre el yuan en las próximas semanas, dijo el embajador estadounidense Jon Huntsman, quien añadió que Washington no está solo en su deseo de que Pekín deje de atar a su moneda al dólar como lo ha hecho desde hace 20 meses.

"Esperamos ver más flexibilidad sobre el tipo de cambio", afirmó Huntsman ante una audiencia de estudiantes de la Universidad de Tsinghua en Pekín. "Los estaría engañando si los dejara con la impresión de que esto no es un tema muy, muy importante en Estados Unidos y lo continuará siendo. Veremos qué pasa en las próximas semanas", agregó.

El debate cambiario se ha vuelto enconado en los últimos días, luego de que 130 legisladores estadounidenses exigieran sanciones contra China a menos que el gigante asiático levante lo que ellos ven como una ventaja competitiva desleal y aprecie su moneda.

Un reporte semestral del Tesoro estadounidense previsto para mediados de abril podría etiquetar a China de "manipulador cambiario", lo que añadiría presión a Pekín y amenazaría con profundizar la ruptura entre la mayor y la tercera economías más grandes del mundo.

"Sospecho que habrán muchas negociaciones importantes en las próximas semanas. Esto es de real preocupación para la ciudadanía de mi país", dijo Huntsman.

El funcionario declinó profundizar sobre la naturaleza de las conversaciones, pero dijo que Estados Unidos no estaba solo en su deseo de un yuan más fuerte.

China ha mantenido la moneda congelada en torno a 6,83 por dólar desde mediados del 2008, para ayudar a sus exportadores a enfrentar la crisis crediticia global.

"A mis amigos chinos les gusta hacer de esto sólo un problema estadounidense. Me gustaría decir que hay muchos países que sienten lo mismo", agregó.

Un viceministro japonés de Finanzas dijo a la prensa que China debiera entender los llamamientos globales por un yuan más flexible, pero que sería "incorrecto" que Washington recurriera a sanciones para presionar.

"No sé si Estados Unidos impondrá sanciones, pero no creo que sea el camino adecuado de enfrentarlo", afirmó Yoshihiko Noda. "Básicamente, no es una medida deseable. Pero quiero que China entienda que existen expectativas de un yuan más flexible, no sólo de Estados Unidos", agregó, y reiteró que Japón y otros vecinos asiáticos también desean un yuan flexible que, según dijo, beneficiaría al mundo y también a China.

Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional, insistió el miércoles en que la visión del fondo era que el yuan estaba subvaluado.

Injusto y dañino. Funcionarios chinos no han dado posibilidad a la discusión, afirmando que no flaquearán en mantener su tipo de cambio estable al tiempo que aseveraron que su país está siendo usado como "chivo expiatorio" de los propios problemas de Estados Unidos antes de las elecciones de este año.

Qin Gang, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, dijo que las demandas estadounidenses por un yuan más alto eran injustas y dañinas para las relaciones chino-estadounidenses.

Resolver las fricciones comerciales "requiere que ambos lados sean tranquilos y racionales", afirmó Qin.

Un yuan más fuerte significaría el fin de muchos exportadores chinos en sectores de mano de obra intensiva como ropa y muebles, dijo un grupo comercial semioficial.

"Si el yuan sube, estas empresas enfrentarán el riesgo inmediato de ir a la quiebra, ya que sus márgenes de ganancias ya son muy estrechos", comentó Zhang Wei, vicepresidente del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional. "Por lo que para estas compañías, las consecuencias serían desastrosas", agregó.

Aunque la presión externa sobre China para que eleve el yuan es intensa, la presión doméstica para mantener la moneda baja es aún mayor, dijo Zhang, quien comentó que su grupo está consultando a más de 1.000 exportadores si podrían enfrentar un tipo de cambio más alto.

Glenn Maguire, economista jefe para Asia de Societe Generale en Hong Kong, dijo que las pruebas de tensión eran una indicación de que, pese a su retórica oficial, Pekín estaba pavimentando el camino para lo que podría ser una revaluación del 5% al 10% del yuan en el próximo trimestre.

Varias oficinas del gobierno chino, incluyendo los ministerios de Comercio e Industria, realizaron pruebas de tensión similares el mes pasado.