Sidney. El euro se hundió este lunes a mínimos de cuatro años, en una jornada en que la volatilidad llevó a los inversores a desprenderse de más activos de riesgo.

Un decepcionante reporte estadounidense de datos de empleo el viernes y el temor de que los problemas de deuda de la eurozona estén empeorando empujó a los inversores a encarar la posibilidad de que la recuperación mundial está perdiendo fuerza, aunque pocos ven como probable una recesión.

"Hay una verdadera sensación de que los inversores están sacando su dinero de los activos de riesgo", dijo Nagayuki Yamagishi, un estratega de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities. "Parece que las preocupaciones sobre la eurozona van a estar con nosotros por un tiempo", agregó.

El euro, que se ha convertido en el barómetro para el apetito de riesgo de los inversores en las semanas recientes luego del comienzo de crisis de deuda de Grecia, llegó a caer en un momento bajo 1,190 dólares hasta su mínimo en más de cuatro años.

Los comentarios emitidos este viernes por el gobierno húngaro, que dijo que podría sufrir una crisis de deuda similar a la de Grecia, continuaron arrojando una sombra sobre el mercado, dando a los inversores una razón para vender la divisa única.

Analistas dijeron que los controvertidos comentarios de Hungría tenían una motivación política e iban en contra de los fundamentos económicos del país, que son muchos mejores que los de Grecia, pero los inversores hicieron caso omiso.

Contra el yen, el euro llegó a caer bajo 108,33 yenes, un mínimo en ocho años.

Un yen fortalecido castigó a los papeles japoneses, con los exportadores sufriendo en especial.

El dólar australiano y el won surcoreano, ambos extremadamente vulnerables a los cambios en la demanda de riesgo, también sufrieron.

El dólar australiano se cotizaba a 0,8136 dólares estadounidenses. El won llegó a caer hasta 1.237,4/8,6 por dólar, su mínimo en dos semanas.

Los activos con atractivo de refugio seguro se beneficiaron por la aversión de riesgo.

La demanda de la deuda del gobierno estadounidense avivó a su vez la fortaleza del dólar estadounidense. El índice dólar, que sigue su desempeño frente a seis divisas importantes, tocó un máximo en 15 meses de 88,7.

Un dólar estadounidense apreciado, sumado a la amenaza a la recuperación mundial, empujó a la baja los precios de las materias primas.

A las 0640 GMT, el petróleo caía un 1,6% a 70,36 dólares el barril, y los futuros del cobre en Shanghái, el zinc y el aluminio se hundían de manera general.