Bruselas. Los líderes europeos dijeron este jueves que estaban listos para ayudar a Grecia a resolver sus problemas de deuda y evitar una crisis en la zona euro, pero decepcionaron a los mercados al no ofrecer detalles sobre cómo funcionaría esta ayuda.

El presidente de la UE, Herman Van Rompuy, dijo en una conferencia de prensa tras el encuentro de los líderes europeos en Bruselas, que Europa estaba enviando "un claro mensaje de solidaridad" a Grecia.

Pero el funcionario aclaró también que Atenas no había enviado una solicitud formal de ayuda, por lo que el bloque no podía hacer propuestas concretas en este momento, y describió la promesa de apoyo como una "declaración política".

El euro, que al inicio de la sesión avanzó con fuerza ante la posibilidad de un paquete de ayuda a Grecia más concreto, cayó tras las declaraciones de Rompuy, hundiéndose por debajo de los US$1,36.

Los diferenciales entre los bonos griegos y las notas referenciales alemanas se ampliaron, reflejando la decepción de los inversionistas por no contar con detalles sobre los planes de ayuda.

"Los Estados miembros de la zona euro tomarán acción resuelta y coordinada, si es necesario, para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona euro en su conjunto", dijeron los 27 mandatarios de la UE en un comunicado tras su encuentro.

Los líderes europeos buscan evitar que los problemas de Grecia se contagien a otros países de la zona euro con elevados niveles de deuda, desatando una crisis mayor en la zona monetaria que afectaría a todo el mundo.

Pero también quieren mantener la presión sobre Grecia, para que el país implemente un estricto plan de austeridad diseñado para reducir miles de millones de euros en deuda y un déficit que habría alcanzado 12,7% del Producto Interno Bruto (PIB) el año pasado, más de cuatro veces el límite de la UE.

"El asunto de los compromisos (hacia Grecia) no fue planteado porque el gobierno no ha solicitado ninguna ayuda financiera, lo que quiere decir que el gobierno griego cree que no necesita de ayuda financiera, por eso creo que no deberíamos especular sobre escenarios que no corresponden hasta ahora", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

Más temprano en la sesión, fuentes de la UE dijeron que los detalles de cualquier plan de asistencia podrían estar listos para comienzos de la próxima semana, cuando se reunan los ministros de Finanzas de la UE.

En el momento de anunciar sus intensiones de ayudar a Grecia, los líderes señalaron también que mantendrían su presión sobre Atenas para que haga profundos recortes presupuestarios y evitar así que la crisis fiscal salpique a otros miembros de la UE, como Portugal y España.

"Grecia es parte de la Unión Europea. Grecia no se quedará sola, pero hay normas y estas normas deben cumplirse", dijo por su parte la canciller alemana, Angela Merkel.

Van Rompuy pidió al Gobierno griego implementar medidas para consolidar su presupuesto en una forma "rigurosa y determinada" y señaló que la Comisión Europea vigilará de cerca el proceso, conjuntamente con el Banco Central Europeo.

Atenas se comprometió a recortar su déficit presupuestario en cuatro puntos porcentuales este año.

Aún con el apoyo de la UE, el gobierno griego enfrenta enormes desafíos para consolidar su presupuesto y restablecer la confianza en una economía cuyos desequilibrios fueron exacerbados por la crisis económica y financiera y en la que el malestar social sigue siendo una amenaza.

El desempleo griego marcó su mayor nivel en casi cinco años, según datos del jueves, y los funcionarios públicos dijeron que continuarían realizando huelgas para protestar por las medidas de austeridad que incluyen congelaciones de los salarios y una profunda revisión del sistema de impuestos.