Bruselas. Los líderes de la zona euro recibieron una cautelosa muestra de aprobación de los mercados financieros el viernes, tras llegar a un acuerdo para la creación de una red de seguridad financiera junto al Fondo Monetario Internacional para ayudar a la endeudada Grecia.

Según el acuerdo anunciado en la noche del jueves, Atenas recibiría créditos bilaterales coordinados de otros países que usan el euro y el FMI sólo si enfrentara dificultades severas.

El euro subía frente al dólar en un repunte desde un mínimo de 10 meses más temprano. La moneda única cayó el jueves, debido a la opinión de los inversionistas de que la participación del FMI demostraba que la zona euro de 16 países no podía manejar sus problemas sola.

Se esperaba que la preocupación de que Grecia pudiera caer en cesación de pagos comenzara a mitigarse tras el acuerdo, bienvenido por Atenas, que debe pedir prestados cerca de 16.000 millones de euros entre el 20 de abril y el 23 de mayo sólo para refinanciar deuda que está por vencer.

"El mercado está rápidamente retirando toda probabilidad de riesgo de incumplimiento", comentó Petros Christodoulou, jefe de la agencia de deuda de Grecia, a Reuters.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que Europa había probado su capacidad de actuar en conjunto, tras llegar al segundo día de la cumbre de la Unión Europea (UE), que se espera se centre en el cambio climático y en cómo mejorar la competitividad económica.

"Es importante en el largo plazo que la moneda -que ha sido un éxito para la libertad y la cooperación- permanezca estable. Ese es el por qué ayer fue un día muy importante para el euro", agregó.

La prima que los inversionistas cobran por tener bonos griegos por sobre los diferenciales alemanes se estrechó, pero se mantuvo mucho más alta que el diferencial cobrado a otros socios de la zona en problemas como Irlanda, Portugal y España.

Atenas todavía debe enfrentar costos de endeudamiento que más que duplican los de Alemania.

"Dado que el riesgo de corto plazo de un incumplimiento está ahora fuera del camino, ellos deberían ser capaces de resolver este problema de financiamiento para mayo", dijo un operador de bonos en Londres.

El acuerdo sobre Grecia ofrece una red de seguridad que los líderes europeos esperan reviva la confianza de los inversores, pese a que quizás nunca se use.

"Estoy sumamente contento de que el Gobierno de la zona euro haya encontrado una solución factible", dijo el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, a la prensa en Bruselas después de que los líderes del bloque aprobaran un proyecto de acuerdo alcanzado en conversaciones entre Francia y Alemania.

"Estoy confiado de que el mecanismo decidido hoy (jueves) en condiciones normales no necesite ser activado y que Grecia progresivamente recupere la confianza del mercado", comentó.

Trichet había advertido previamente contra el hecho de que el FMI resolviera los problemas de la zona euro.

LAS PREGUNTAS SE MANTIENEN

El acuerdo del jueves, que se aplicaría con otros países de la zona euro que caigan en problemas, dejó una serie de preguntas sin resolver, incluyendo cómo el FMI y la zona euro trabajarán juntos en la práctica.

La declaración de los líderes de la zona euro no incluyó cifras, pero una alta fuente de la Comisión Europea dijo que el paquete de apoyo llegaría a unos 20.000-22.000 millones de euros (27.000-29.000 millones de dólares) si se necesitara en una emergencia.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que la zona euro pondría dos tercios del dinero y el FMI, el resto.

Pero los líderes del bloque monetario no indicaron nada respecto a evitar que Grecia vaya unilateralmente al FMI.

Los duros términos impuestos por Merkel implican que el mercado podría ser activado sólo bajo estrictas condiciones y requeriría la aprobación unánime de la zona euro, dándole a Berlín la posibilidad de veto.

Merkel se había resistido a ofrecer ayuda a Grecia debido a la oposición pública en Alemania y las preocupaciones de que cualquier acuerdo pudiese enfrentar problemas legales en el país, mientras se prepara para una dura elección estatal en mayo.

En respuesta a las demandas de Berlín, los líderes de la zona euro llamaron a tener propuestas a fines de año para endurecer las normas de disciplina fiscal del bloque, que fracasaron para evitar que Grecia se desbandara con sus enormes déficit y deuda pública.