Washington. La Reserva Federal de Estados Unidos mostró el miércoles un cauto optimismo sobre la economía del país, al ratificar su compromiso de mantener las tasas de interés en cerca de cero por un periodo prolongado para asegurar una recuperación sostenible.

El comunicado de la entidad tras una reunión de dos días sobre política monetaria reflejó un tono ligeramente más positivo que el de la última reunión en diciembre, aunque eliminó una referencia sobre las mejoras en el mercado inmobiliario.

"La actividad económica ha seguido fortaleciéndose y (...) el deterioro en el mercado laboral se está moderando", dijo la Fed al término de su reunión. En diciembre, la entidad sólo había señalado que la actividad económica "seguía repuntando".

La decisión de mantener las tasas fue aprobada por 9 votos contra uno, siendo el presidente de la Reserva Federal de Kansas City, Thomas Hoenig, el funcionario que opinó distinto a sus colegas debido a que quería que el banco central eliminara la frase que hace alusión al compromiso de preservar las tasas excepcionalmente bajas por un período prolongado.

La Fed dijo que Hoenig creía que "las condiciones económicas y financieras habían cambiado lo suficiente" para retirar el compromiso.

Tras el anuncio, los precios de la deuda estadounidense pasaron a territorio negativo, mientras que la reacción inicial en las acciones fue de retroceso, para después avanzar ligeramente. El dólar, por su parte, amplió sus ganancias frente al euro.

La Fed reiteró que finalizará una serie de programas de préstamos de emergencia el 1 de febrero y señaló que sus acuerdos de swap con bancos centrales extranjeros terminarían también en esa fecha.

La entidad anunció también fechas precisas en que concluirá un programa de préstamos para que los bancos obtengan créditos a corto plazo.

"El comunicado es positivo a nivel general", dijo Kurt Karl, economista jefe de Swiss Re en Nueva York. "La Fed está diciendo que tiene la suficiente confianza en los mercados para dejar que las medidas de liquidez terminen como se esperaba".

En el comunicado, el Comité Federal de Mercado Abierto que define la política monetaria de la entidad, elevó ligeramente su percepción sobre cómo estaba avanzando la recuperación tras la peor recesión desde la Gran Depresión.

"Aunque el ritmo de la recuperación económica probablemente se mantenga débil por un tiempo, el Comité anticipa un regreso gradual a mayores niveles de utilización de recursos en un contexto de estabilidad de precios", decía el documento.

Después de su reunión del mes pasado, la Fed dijo que la actividad probablemente "se mantendría débil por un tiempo".

La economía reanudó su crecimiento en el tercer trimestre y la mayoría de los economistas cree que durante los últimos tres meses del 2009 la expansión se aceleró.

Sin embargo, con una tasa de desempleo del 10 por ciento, el gasto del consumidor podría ser la gran piedra en el zapato para la economía.

Además, el mercado inmobiliario, epicentro de la recesión que comenzó en diciembre del 2007, también ha mostrado algunos preocupantes indicios de nueva debilidad.

Datos publicados en la mañana del miércoles mostraron que las ventas de casas nuevas cayeron inesperadamente en diciembre. Esto se produjo un día después de conocerse un informe que mostró un declive en las ventas de casas usadas.

En su comunicado, la Fed eliminó una referencia que había incluido en su declaración de diciembre, en la que señalaba que el sector inmobiliario "ha mostrado algunas señales de mejoría en los meses recientes", opacando otros ajustes al texto que incluían un tono ligeramente más optimista.

En un esfuerzo por contrarrestar la peor crisis financiera en generaciones, el banco central estadounidense rebajó sus tasas de interés a niveles mínimos récord y además adoptó una serie de medidas de emergencia para apuntalar los alicaídos mercados de crédito.

Una de estas medidas es la compra de cerca de 1,43 billones de dólares en deuda relacionada al sector inmobiliario y que apunta a ayudar a la recuperación del mercado hipotecario desde su peor recesión en la historia moderna.

La Fed reiteró su intención de permitir que este programa finalice a fines de marzo, como estaba programado, pero reiteró que está preparada para cambiar el curso si es necesario para impulsar el crecimiento económico.

Esta decisión se produce en medio de una polémica en Washington por la nominación de Ben Bernanke para un segundo período como presidente de la entidad.

Aunque se esperaba que la moción avanzara sin problemas en el Senado, la semana pasada su nominación enfrentó una fuerte oposición, lo que ocasionó un desplome en Wall Street, que respalda con fuerza al presidente del banco central.

Los mercados financieros, que la semana pasada estuvieron contra las cuerdas, se han estabilizado desde entonces, cuando la confirmación de Bernanke comenzó a parecer más segura.

El último sondeo de Reuters mostró que 47 de 100 senadores se inclinaban por aprobar la confirmación de Bernanke, mientras que 19 aseguraron que votarían en contra. Los legisladores restantes se mantenían indecisos. El Senado tiene previsto debatir su confirmación antes de que finalice esta semana.