Tal como lo explicó la agencia en su informe, su decisión se sustentó por los bajos niveles de endeudamiento del gobierno central, equivalente a 37,1% del PIB, en conjunto con un alto grado de bonos emitidos (94%) y las políticas adoptadas, que le permiten adaptarse a escenarios de endeudamiento, reducción de intereses y manejo de riesgos cambiarios.

Más allá del potencial crecimiento a la baja de su economía, Colombia ha conseguido contener las presiones en sus cuentas fiscales. Además, las reformas de la actual administración para fortalecer las finanzas públicas, como la regla fiscal y la Ley de Sostenibilidad, reducen el riesgo de sufrir déficits en esta área en el largo plazo, anotó la calificadora.

Para Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, la decisión crediticia supone un mensaje renovado para fortalecer la llegada de capitales extranjeros al mercado local. “Es un nuevo reconocimiento al manejo responsable de la economía. Calificaciones más altas se traducen en menores intereses de nuestra deuda, lo que nos permite seguir aumentando la inversión social”, aseguró.

Sin embargo, para los analistas financieros se trató de una decisión previsible, un paso obligado por parte de Fitch después de que Standard & Poor’s, su agencia rival, elevara la calificación crediticia colombiana a BBB en marzo pasado.

“El anuncio de Fitch no representa un factor que implique un punto de quiebre para Colombia o sus mercados”, aunque es un “reconocimiento a unas perspectivas positivas sobre el comportamiento futuro de la economía”, señaló la firma comisionista de bolsa Serfinco en una nota a sus clientes.

Por su parte, Credicorp Capital resaltó que el país se encuentra actualmente rezagado con respecto a países pares en aspectos estructurales como una gobernabilidad más débil, un bajo PIB per cápita y una baja apertura comercial, y señaló que “una limitada base de ingresos tributarios, un rígido perfil de gastos y presiones sobre éstos, limitan una consolidación fiscal más rápida”.

En su análisis de motivos, Fitch anticipa que el crecimiento potencial de la economía colombiana para 2013 se encontraría por debajo de la meta de 3,8%. Sin embargo, las proyecciones de expansión en los próximos cinco años están acordes con las de otros países con la misma calificación, como Brasil, Perú o Tailandia.

Cabe anotar que los cálculos de la agencia se dan tras asumir que el precio del petróleo, la principal materia prima de exportación colombiana, tendrá un valor promedio por barril de US$100 entre 2014 y 2015 en su variedad Brent (refinado en Europa).