La agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings bajó un escalón a la nota soberana de El Salvador de BB a BB-, con la advertencia de que la degradación podría continuar.

Asimismo, el organismo rebajó el techo país a BB+ desde BBB- y ratificó la calificación de la deuda de corto plazo en moneda extranjera en B.

La casa de análisis argumentó su maniobra en el débil desempeño de la economía salvadoreña y su alto déficit presupuestario.

La baja refleja “el sostenidamente bajo desempeño macroeconómico en relación a sus pares y el prolongado y alto déficit fiscal”, expresó Fitch en un comunicado.

Fitch recuerda que en los órganos Ejecutivo y Legislativo acordaron en 2012 un pacto de sostenibilidad fiscal, sin embargo su implementación se ha retrasado. Este año el déficit fiscal será de -4,3% del Producto Interno Bruto, por debajo de la meta de -2,7%.

“La implementación exitosa del pacto es importante para anclar las perspectivas de consolidación fiscal, especialmente por la ausencia de un acuerdo stand-by con el Fondo Monetario Internacional después de su suspensión en 2012”, analizó la agencia.

La deuda pública seguirá escalando en los próximos años y llegará al 60% del PIB en 2015, vaticina Fitch Ratings. En 2012, este indicador representó el 55%.

El gobierno aumentará su dependencia de Letras del Tesoro (Letes), un instrumento de deuda de corto plazo, debido a que cada vez afronta más dificultades para que la Asamblea Legislativa le apruebe endeudamiento de largo plazo.

Así, el PIB avanzará 1,9% en promedio anual durante 2013 y 2015. El año pasado, la economía creció 1,5%, la tasa más a la zaga en toda Centroamérica.

La agencia considera que el crecimiento salvadoreño posee debilidades estructurales, bajas tasas de inversión, capital humano poco calificado y altos índices de criminalidad.

Por su lado, Standard & Poor's y Moody's tienen calificación BB- y Ba3 para el país centroamericano, respectivamente.