Un importante flujo de capital se registraría este año en América Latina, que ascendería a US$190.400M en la región, con Brasil (US$96.000M) y México (US$37.000) como principales economías receptoras, de acuerdo al Instituto de Finanzas Internacionales, que reúne a los principales grupos financieros del mundo.

Pese a lo optimista que se pueda percibir el hecho, el Fondo Monetario Internacional recomienda cautela para evitar un recalentamiento de las economías y evitar burbujas financieras que conduzcan a mayores inestabilidades, de aucerdo al Financiero.

Este mayor aumento de capitales hacia América Latina se explica como un alza de flujos de capitales hacia mercados emergentes, que de acuerdo al Banco Mundial, se produce por el alza de precios en las materias primas propias de las economías regionales y el aumento de las tasas de interés de las economías locales, por sobre sus pares de países más desarrollados.

 Este proceso se ha dado en diversas regiones económicas del mundo y si bien el caso de China es el más evidente, la región latinoamericana recibirá durante 2010 un 21% del flujo de capital extranjero.

Ante los flujos captados el año pasado, Brasil respondió fijando impuestos para evitar o limitar capitales a corto plazo ("golondrinas"). Ello, sin embargo, no obsta a que existan algunos temores de recalentamiento de la economía brasileña producto de su alto crecimiento y líquidez en el mercado.

Respecto a México, el instituto recomendó la conveniencia de crear un impuesto de capital.

De cualquier forma, se recomienda prudencia a los mercados emergentes, ante el incremento de su líquidez y de flujos de capital hacia sus economías  porque podría alimentar la inflación y provocar otra crisis.