El Fondo Monetario Internacional (FMI) corrigió a la baja la proyección de crecimiento para la economía chilena en 2013, y la calculó en 4,6% después que en abril la había colocado en 4,9%, ante lo cual el ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, no tuvo otra opción más que admitir que la economía nacional no está blindada.

La caída del precio del cobre, la extensión de la recesión en Europa y una probable salida de capitales pueden afectar el crecimiento de Chile proyectado este año y en 2014; no obstante, Larraín subrayó que el país está preparado con una política fiscal para asegurar un ahorro suficiente que le permita reaccionar en caso de ser necesario.

"El presupuesto está hecho con un precio del cobre que obedece a movimientos de largo plazo, no al precio del mercado, lo que nos permite tener tranquilidad ante la evolución de los últimos meses de esta variable", precisó.

El cobre es el principal producto de exportación del país; sin embargo, su valor este año ha experimentado una caída de 13,8%, lo cual ha generado no sólo la preocupación del sector minero respecto a sus exportaciones, sino que también la del fisco, que ve cómo cae su principal fuente de recaudación.

"Hemos tenido una caída bastante significativa en el precio del cobre, por tanto, el déficit fiscal puede ser mayor que 0,7%", estimación que puede ser ratificada en las próximas semanas por la Dirección de Presupuesto, indicó el ministro.

Larraín, no obstante, agradeció el reconocimiento que hace el FMI en su informe a los avances institucionales de Chile, al destacar los esfuerzos del gobierno para mejorar la regulación y supervisión del sector financiero, incluido los conglomerados financieros.

El gobierno chileno puso en funcionamiento el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF), el cual ha permitido una adecuada coordinación entre las distintas instituciones que regulan al sector, incluidas las superintendencias de Banco, Valores y Seguros, Pensiones, el Banco Central y el Ministerio de Hacienda.

El informe del FMI resaltó la creación del Consejo Asesor Fiscal en abril de 2013, que, como lo indicó Larraín, "ayudará a la transparencia y el rigor con que se aplique nuestra regla fiscal en el futuro".

De igual forma, alertó sobre el déficit de cuenta corriente y la demanda interna del país sudamericano, al señalar que se mantienen "los riesgos de sobrecalentamiento (de la economía), ya que todavía no se asegura una desaceleración sostenida de la demanda doméstica".

La semana pasada, el Banco Central de Chile informó que esta corrección a la baja en el crecimiento de la economía estaba relacionada en parte por las menores perspectivas para el precio del cobre, que es el principal producto de exportación del país.

Sobre esto, el FMI indicó que "estas alzas y caídas parecen ser parte de una transición zigzagueante hacia una tasa de expansión más sustentable en la actividad económica. La moderación en la actividad también está reflejando un cambio en la perspectiva para los precios del cobre".

"El creciente déficit de cuenta corriente y la creciente dependencia en el financiamiento de deuda ha aumentado los riesgos de la balanza de pagos. Pese a eso, la evaluación de los funcionarios del FMI es que el peso (chileno) está en el lado fuerte pero no claramente sobrevaluado", agregó.

Otro de los riesgos que identificó el organismo para la economía chilena fue la intensificación de la crisis en la zona euro, y una "detención súbita de los flujos de ingreso de capital".

Entre los expertos existe preocupación sobre el déficit estructural, debido a que todo indica que la desaceleración de la economía se mantendrá este año tras el Indice de Actividad Económica de mayo último (3,5%), el cual resultó ser menor a las expectativas.

El economista Fernando Soto consideró que "es muy difícil que el déficit estructural para este año pueda cambiar del 1% proyectado, por estar basado en ingresos permanentes, sacando lo cíclico, pero sí puede cambiar para el presupuesto del próximo año, pensando que se mantenga la meta de 1%".

Añadió que cuando el PIB alcanza menos de lo esperado, el crecimiento de los ingresos fiscales se frena, lo cual puede ocurrir el año que viene, puede pasar algo similar".

Por su parte, el académico de la Universidad de Chile, Alejandro Alarcón, dijo que el escenario será muy complejo para el próximo gobierno, que tomará posesión en marzo de 2014, con un precio del cobre mucho más bajo de lo estimado.

"Es una tarea difícil y tendrán que ver cómo se ajustan", agregó.