El Fondo Monetario Internacional (FMI) aconsejó a Nicaragua reformar su sistema de seguridad social, antes que se agrave la sostenibilidad de sus finanzas, y lo instó a buscar un acuerdo nacional porque es un tema "un poco difícil de resolverlo".

"Uno de los temas en la agenda (de Nicaragua), no de ahora, sino desde hace un tiempo, es tener una mirada de la seguridad social, a la sostenibilidad de las finanzas de la seguridad social", señaló en rueda de prensa en Managua el subdirector para el Hemisferio Occidental del FMI, Miguel Savastano.

"Este es un tema muy complejo, muy difícil en todos los países del mundo, y resolverlo también es un poco difícil", alertó.

El ejecutivo consideró que en el caso de Nicaragua "un factor a favor es que la gravedad del problema es algo que se ve todavía un poco lejano en el camino".

"Puede convertirse en un problema agudo de acá a unos años. El número de años depende de lo que se haga, pero ciertamente es algo de unos 10 años más adelante o algo así", valoró.

Savastano, por tanto, dijo que la recomendación del Fondo a Nicaragua, como a cualquier otro país que está en una situación similar, "de los cuales hay muchos, es que hay que usar el tiempo que se tiene para hacer las reformas previsionales, regulatorias, paramétricas o técnicas que sean necesarias para que, antes de llegar a los 10 años, esa situación ya no se vislumbre como peligro".

"Por qué el problema está tan adelante (en Nicaragua)?, porque en términos corrientes la seguridad social todavía tiene superávit", explicó.

No obstante, dijo que cuando "uno hace los cálculos a lo largo del tiempo, es donde los problemas surgen" y que, en ese sentido, hay consciencia de las autoridades nicaragüenses en este asunto y es parte de su agenda de trabajo.

Sugirió al gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega buscar un acuerdo de "una decisión de país".

"Qué tipo de beneficios el país quiere tener para sus asegurados y qué tipo de impuestos o recursos debe poner para mantener esos beneficios?", sugirió a los nicaragüenses preguntarse.

Nicaragua se ha comprometido con el FMI con reformar su sistema de seguridad social.

El FMI ha propuesto aumentar de 60 a 65 años la edad de jubilación y duplicar de 750 a 1.500 las semanas de cotizaciones (pasar de 14,4 a 28,84 años) al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), lo cual ha sido rechazado por sindicatos locales.

El FMI, además, ha pedido al Gobierno de Nicaragua disminuir la informalidad de su mercado laboral, que alcanza el 70%, segmento que obtiene bajos salarios, no tiene acceso a la seguridad social y permanece bajo el umbral de la pobreza, según cifras oficiales.

El Ejecutivo comenzó este lunes a entregar unos US$725.058 mensuales al pago de la pensión reducida de 10.951 ancianos que no lograron alcanzar el mínimo de 750 semanas cotizadas que establece la ley, pero son mayores de 60 años y tienen al menos 250.

Al respecto, el presidente del Banco Central de Nicaragua, Alberto Guevara, dijo a periodistas que "no están previstas afectaciones al presupuesto general de la República".

"Los recursos se han identificado en los propios recursos del INSS como resultados de las cotizaciones de sus asegurados y los resultados de las inversiones del propio INSS, de tal manera que las preocupaciones están a la vista y están analizándose", agregó.

Durante la rueda de prensa fue presentado el nuevo jefe de la misión del FMI para Nicaragua, el polaco Przemek Gajdeczka.