Washington. El riesgo de que la economía de Estados Unidos vuelva a caer en recesión es menor ahora que el año pasado, dijo el domingo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, aunque concedió que la recuperación será lenta e inestable.

En una entrevista en ABC News, Geithner dijo que la economía estadounidense creció a cerca del 6% anual en el cuarto trimestre del 2009 y dijo que la economía estaba definitivamente "curándose" después de la crisis financiera que la empujó a la recesión a fines del 2007.

"Esto va a llevar un tiempo, y va a ser inestable", dijo Geithner en una entrevista grabada antes de partir para el Artico canadiense el viernes para asistir a una reunión de los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7) y funcionarios de bancos centrales.

ABC reveló el viernes la transcripción de partes de la entrevista con Geithner.

Geithner afirmó que había algunos signos alentadores en el reporte divulgado el viernes sobre desempleo estadounidense en enero, que mostró otros 20.000 empleos perdidos, pero una caída de la tasa de desempleo al 9,7 por ciento desde el 10 por ciento de diciembre.

El funcionario dijo que el Gobierno del presidente Barack Obama estaba haciendo todo lo que podía para mejorar las perspectivas de recuperación y descartó posibilidades de que el crecimiento pudiera detenerse y arrojar de nuevo a Estados Unidos a la recesión.

"Creo que tenemos un riesgo mucho, mucho menor que ese que en cualquier momento de los últimos 12 meses", dijo Geithner.

También desestimó una sugerencia del entrevistador de que los crecientes niveles de endeudamiento de Estados Unidos podrían poner presión sobre la calificación "AAA" de Estados Unidos y causar, potencialmente, que el país pierda esa nota.

"Absolutamente no," dijo Geithner. "Eso nunca le ocurrirá a este país", agregó.

El Tesoro de Estados Unidos depende fuertemente del dinero prestado para financiar las operaciones cotidianas del Gobierno, que recauda vendiendo notas y bonos estadounidenses en todo el mundo en volúmenes crecientes para financiar déficit del presupuesto, que se prevé que toque un récord de 1,6 billones de dólares en el año fiscal 2011.

Geithner dijo que no había signos de que el interés inversor en la deuda estadounidense se desvaneciera y agregó que, por el contrario, era buscado debido a la confianza en la capacidad de pago de Estados Unidos.

"Si uno retrocede y observa lo que ocurrió durante toda la crisis, cuando la gente estaba más preocupada por la estabilidad mundial, igual hallaban seguridad en los bonos del Tesoro (de Estados Unidos) y el dólar", dijo. "Todavía se ve eso", agregó.