Río de Janeiro.- El gobierno brasileño espera incorporarse como pleno miembro a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en un máximo de tres años, después de que Estados Unidos expresara públicamente su apoyo al ingreso del país sudamericano.

El ministro de la Casa Civil, Onyx Lorenzoni, aseguró que "el refuerzo de EE.UU. en el apoyo al ingreso de Brasil nos ayuda y estimamos que en un plazo de dos a tres años podamos estar en este selecto grupo de países, una vez más abriendo la economía, empleos de calidad y mejorando la vida de los brasileños".

Lorenzoni participó este jueves en la transmisión semanal que realiza el presidente Jair Bolsonaro en las redes sociales en directo, y destacó que "desde la década de los noventa, Brasil trabaja para ingresar en este selecto grupo de países" que componen la OCDE.

El ministro brasileño afirmó que Brasil saldrá beneficiado de la internalización de las prácticas de buena gobernanza de la OCDE y consideró que el país sudamericano es el que está más bien situado entre los que disputan ingresar en la organización. "Brasil, al internalizar las prácticas de la OCDE, no apenas mejora su gobenabilidad interna, mejora la condición de llegada de inversiones internacionales y forma parte de este proceso importante de internacionalización de la economía brasileña. Brasil, de todos los países no miembros, es el más adherente", comentó Lorenzoni.

De acuerdo a los especialistas, a partir del inicio del proceso de adhesión, que aún no fue formalizado, el ingreso del país sudamericano a la OCDE demoraría entre dos y cinco años.

Precisamente el Canciller brasileño, Ernesto Araújo, viajó esta semana a París para participar en la reunión de ministros de la OCDE y defender la inclusión brasileña en el grupo.

Esta martes, el gobierno de Estados Unidos manifestó su apoyo al ingreso de Brasil a la OCDE, tal y como habían establecido los presidentes de ambos países durante la visita que Jair Bolsonaro hizo en marzo a Washington.

En la oportunidad, Bolsonaro prometió a cambio que Brasil renunciaría al trato especial y diferenciado en la Organización Mundial del Comercio (OMC), al que tenía derecho por ser un país en desarrollo.

De acuerdo a los especialistas, a partir del inicio del proceso de adhesión, que aún no fue formalizado, el ingreso del país sudamericano a la OCDE demoraría entre dos y cinco años.

Hasta el momento, Estados Unidos bloqueaba la aspiración brasileña de convertirse en miembro permanente de la OCDE, pero manifestaban apoyo a la candidatura de Argentina.

La expectativa es que Brasil, Argentina y Rumanía inicien sus procesos de adhesión en el próximo período. El obstáculo a la pretensión brasileña puede ser la posición de los países europeos, que priorizan el ingreso de otro miembro europeo, como Bulgaria, en la próxima adhesión a la OCDE.