Atenas. Grecia seguirá adelante con la venta de bonos denominados en dólares en Estados Unidos este mes, a pesar de que la rentabilidad alcanzó máximos de 12 años por la crisis fiscal del país, dijeron este viernes dos altos representantes del Gobierno griego.

Las difíciles condiciones del mercado están complicando los esfuerzos de Atenas para capear la crisis pero las cosas se calmarán si Grecia hace frente al crucial pago de la deuda de mayo, dijeron los altos cargos a Dow Jones Newswires.

"Iremos a Estados Unidos y haremos lo que haga falta para conseguir los US$5.000-US$10.000 millones del bono en dólares", señaló uno de los funcionarios.

Los mercados de renta fija y renta variable griegos, así como el euro, cayeron con fuerza el jueves porque los temores sobre una posible escasez de liquidez de los bancos privados del país alimentaron las especulaciones de que el Gobierno podría tener que recurrir al plan de rescate acordado entre la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

El Gobierno tiene "suficiente dinero para abril" pero necesita EUR11.000 millones en mayo, incluido el reembolso de una deuda de EUR8.500 millones el 19 de mayo, dijo el primero de los funcionarios.

"Tenemos que pasar estos dos meses", dijo. "Si somos capaces de hacerlo, los mercados se calmarán porque nuestras próximas obligaciones importantes llegarán en el otoño".

Pese a que Atenas ha depositado sus esperanzas en los inversores estadounidenses, es "muy improbable" que se acuda después a Japón y China por el limitado interés, señaló este funcionario.

El otro representantes dijo que el Gobierno sigue siendo capaz de captar dinero en los mercados pero que "la situación ha dado un giro a peor" porque la aceptación ahora es más complicada.

La negociación en la Bolsa de Atenas, cuyas acciones han caído 8% en tres días, "parecía el Apocalipsis" este jueves, indicó un operador. La rentabilidad del bono a diez años se disparó hasta 7,53%, su nivel más alto desde 1998, situándose 4,43 puntos porcentuales por encima de la rentabilidad del bono alemán, la referencia de la eurozona.

Los bonos griegos se recuperaron ligeramente después de que el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijera que Grecia no irá a la bancarrota y que el mecanismo de apoyo de la UE y el FMI anunciado el mes pasado es un "compromiso muy, muy serio".

Sin embargo, según el operador, "hará falta mucho más que las vagas garantías del señor Trichet para que el mercado vea algo de esperanza. Necesitamos saber la cuantía del paquete de apoyo, la rapidez con que puede aplicarse y en qué términos".

El Gobierno griego parece que desconoce lo que ofrece Bruselas y el organismo con sede Washington.

"No sabemos lo que implica", apuntó el segundo funcionario. "Hemos oído que asciende a unos EUR23.000 millones, pero todavía no hay un acuerdo sobre en qué términos podría aplicarse", dijo.

El ministro de Finanzas heleno, George Papaconstantinou, señaló a última hora de este jueves que Grecia "puede pedir prestado y seguirá haciéndolo" sin recurrir al mecanismo de ayuda. Pero los analistas cada vez creen que es más posible el rescate.

"Ahora hay pocas dudas de que Grecia tendrá que acudir a la ayuda del FMI", señalaron los analistas de UBS en un informe. Los analistas de BNP Paribas apuntaron que "las autoridades griegas han llegado al final de la línea y necesitan hacer una llamada de teléfono al FMI".

El resultado de la venta de bonos denominados en dólares podría depender de la respuesta de Pacific Investment Management Co., el mayor gestor de fondos de renta fija del mundo, dijo el primero de los funcionarios.

Pimco "podría estar interesado en una importante parte de la emisión", señaló. "La cuestión es cuánto tendremos que pagar para atraer su atención. No es fácil ignorarles e ir a otros inversores, son los que negocian más duro en todo el mundo".

Sin embargo, el consejero delegado de Pimco, Mohamed El-Erian, dijo esta semana que la situación de Grecia empeorará antes de que mejore.