Tokio/Brasilia. Algunos de los bancos centrales más ricos del mundo no dejarán de invertir en el euro, respaldando su estatus de moneda de reserva pese a la crisis fiscal que está socavando a la divisa europea, dijeron fuentes gubernamentales.

Fuentes oficiales de Brasil, India, Rusia, Japón y Corea del Sur dijeron a Reuters en entrevistas separadas que sus portafolios de reservas en moneda extranjera eran demasiado grandes para cambiarlas sin afectar a los mercados, y que no existían alternativas de corto plazo a la liquidez del euro y del dólar.

Los cinco países controlan cerca de un cuarto de las reservas mundiales en moneda extranjera por US$8,09 billones.

La sensibilidad de los mercados globales al manejo de las reservas internacionales quedó de manifiesto la semana pasada después de que el diario Financial Times publicara que China estaba revisando sus tenencias de bonos soberanos de la zona euro en su cartera, ante los crecientes temores vinculados a los altos déficits fiscales de países como Grecia y Portugal.

Sin embargo, un funcionario del Gobierno chino dijo a Reuters la semana pasada tras el reporte que el objetivo de China de diversificar sus reservas no cambiará.

Tras el informe de FT, el euro se desplomó y las acciones retrocedieron, aunque posteriormente recuperaron terreno tras las declaraciones de China, que añadió que Europa seguiría siendo un objetivo importante dentro de su portafolio.

Al igual que en China, fuentes de otros países dijeron a Reuters que no eliminarían al euro de sus carteras.

"Aún cuando el dólar y el euro estén en problemas ¿existe otro lugar para invertir? Realmente no. Se necesita un cierto grado de liquidez", dijo una fuente del Gobierno japonés que pidió no ser identificada dada la sensibilidad política del tema.

"Las monedas de países con controles de capital tampoco funcionarían. Eso nos deja con muy pocas opciones", agregó.

Los comentarios sugieren que los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G-20, que se reúnen en Corea del Sur el 4 y 5 de junio, tratarán de emitir un mensaje de tranquilidad y estabilidad a los mercados financieros, especialmente después de que el euro cayera 10% desde abril a un mínimo de cuatro años frente al dólar.

No hay alternativas. Pocos administradores de reservas revelan la composición de sus carteras, aunque muchos economistas creen que los bancos centrales han abandonado lentamente sus tenencias en dólares para dar cabida al euro y diversificar los riesgos.

El Banco Central de Brasil tiene entre 6% y 6,5% de sus US$249.500 millones en reservas en euros, dijo una fuente del Gobierno.

La crisis de deuda soberana de la zona euro no afectará la composición de las reservas extranjeras de Brasil debido a que está basada en la deuda pública y privada del país, dijo la fuente de manera anónima.

"Si terminamos con esta política, nos convertiríamos en un especulador. Iríamos a apostar a que ciertas monedas se van a apreciar o debilitar. No hacemos eso. Por eso, no vamos a tocar la mezcla de dólares, euros y yenes", añadió la fuente.

Algunos inversionistas y economistas han señalado que el débil panorama de Europa podría llevar a los bancos centrales más grandes del mundo a comprar otras monedas, como el dólar canadiense o el australiano.

Sin embargo, todas las fuentes consultadas coincidieron en que sus reservas internacionales se mantendrían para preservar la estabilidad macroeconómica y cambiaria.

Una fuente de los círculos financieros de Rusia dijo que los administradores de reservas no podrán optar por activos en dólares australianos de forma masiva, ya que simplemente no existían suficientes activos denominados en tal divisa.

"Esto no sólo se aplica al dólar australiano, va también para otras monedas aparte del dólar y el euro, no se puede comparar ninguna moneda con estas", dijo la fuente.

Lee Eung-baek, director general de la oficina de inversión de reservas del Banco de Corea, dijo que había un margen muy limitado para recurrir a otras divisas más allá del dólar o el euro como una forma de ahorro.

"Hay pocas alternativas, incluso en lo que respecta a bases a largo plazo", dijo Lee. "Difícilmente puede haber más de dos ó tres monedas de reservas", añadió.

El Banco de Corea dijo que 63% de sus reservas estaban en activos denominados en dólares a fines de 2009.

El yuan chino, que todavía no es convertible por razones puramente financieros, se ve con una perspectiva muy distante y es improbable que se establezca como moneda de reserva dentro de las próximas décadas, agregó Lee.