Atenas. Los mercados financieros castigaban a los bonos soberanos y a las acciones bancarias de Grecia este jueves, elevando los costos de endeudamiento del país a nuevos máximos históricos y dejando a Atenas a un paso de activar la red de seguridad financiera de la UE y el FMI.

El Gobierno helénico no ha logrado convencer a los inversionistas de su capacidad de manejar la crisis financiera y la falta de detalles específicos sobre el plan de ayuda ha aumentado la presión en un país que ya se encuentra en problemas para cubrir su importante déficit fiscal.

La situación empeoró este jueves, cuando la prima que demandan los inversionistas para comprar bonos de la deuda griega por sobre las notas de referencia alemana trepó a un máximo histórico desde que Grecia se unió a la zona euro por tercer día consecutivo.

"Los niveles de los diferenciales de hoy son una locura, no son los niveles para un país de la zona euro", dijo Panagiotis Dimitropoulos, tesorero de la firma Millennium Bank en Grecia. "Parece que Grecia está siendo presionada hacia el mecanismo de ayuda", agregó.

Grecia ha insistido que prefiere obtener financiamiento de los mercados y que usaría la red de seguridad financiera acordada el mes pasado entre la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional sólo como un último recurso.

El país busca reducir el déficit de sus finanzas públicas en al menos un tercio, a 8,7% del Producto Interno Bruto este año, y el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, dijo que la consolidación fiscal avanzaba según lo planeado.

Pero este jueves, el diferencial de rendimiento de los bonos a 10 años de Grecia y los Bunds alemanes subió en casi medio punto porcentual a 456 puntos básicos, mientras que el rendimiento del bono griego a dos años subió más de 100 puntos básicos a casi 8%.

Ambos niveles están lejos del umbral de 7% que según Atenas marca un nivel de préstamo insostenible.

"Quiero repetir, con énfasis, que el país sigue y seguirá endeudándose con normalidad", dijo el ministro Papaconstantinou a la comisión de asuntos económicos del Parlamento. "El país tiene un programa, un plan, y el presupuesto está siendo ejecutado normalmente y está dentro de los objetivos", aseguró.

Alemania, por su parte, mantuvo firme su postura respecto a que Atenas podría activar el mecanismo de seguridad financiera sólo como un último recurso, y un portavoz señaló que a pesar del alza en los costos de endeudamiento, "la postura del Gobierno sigue sin cambio".

Los problemas de Grecia llevaron al euro cerca de su mínimo de 2009 frente al dólar el jueves. A las 10.11 GMT, la moneda europea caía 0,2% a US$1,3308, levemente por sobre su mínimo de 2010 de US$1,3267.

Conmoción en los mercados.El próximo gran desafío que enfrenta Grecia es obtener 11.000 millones de euros para fines de mayo.

Tres bonos soberanos del país por un total de 18.000 millones de euros han tenido un mediocre desempeño este año en el mercado secundario, y los analistas sostienen que la emisión en dólares planeada para abril y mayo podría tener problemas para obtener demanda si los mercados no se tranquilizan.

Los bancos griegos, que han pedido el desembolso de 17.000 millones de euros restantes en un paquete para hacer frente a la crisis, veían a sus acciones retroceder más de 7% este jueves.

Los títulos de las instituciones financieras de Grecia han caído 50% desde que los temores sobre los problemas financieros del país comenzaron a asustar a los inversionistas a mediados de octubre.

"Los mercados están esperando una respuesta de las instituciones europeas, de otros países y/o el FMI", dijo Giada Giani, analista de Citigroup. "El mecanismo de ayuda de la UE tendrá que ponerse en marcha aún a pesar de que por el momento la UE parece no tener un acuerdo sobre sus condiciones exactas", señaló.

En la misma línea, la agencia Fitch Ratings dijo este jueves que había llegado el momento de que Grecia pida ayuda financiera a la Unión Europea y al FMI, argumentando que el alza en los diferenciales de la deuda y la falta de claridad en torno al apoyo de la UE hacen que ese paso no deba demorarse.

"Ahora depende del Gobierno griego ir públicamente a la UE y al FMI para pedir el efectivo y el apoyo (prometidos), el tema no puede demorarse", dijo Chris Pryce, analista de Fitch para Grecia.

Pryce dijo que Atenas debería pedir a la UE y al FMI que activen el mecanismo de ayuda acordado el mes pasado "porque los diferenciales están subiendo, porque pese a todo lo que la UE y la zona euro han hecho, aún no hay claridad y hay confusión sobre lo que aspiran a hacer".