Atenas. El gobierno griego, presionado por los mercados financieros por un lado y por las protestas de los sindicatos por el otro, anunció este martes medidas para limitar los salarios del sector público y reformar el sistema fiscal del país, en un intento por sanear las cuentas públicas.

"Todos sabemos la difícil posición en la que está el país", dijo el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, en una conferencia de prensa.

Las medidas incluyen la congelación de los salarios del sector público y la reducción de sus complementos salariales en una media de 10%.

También incluye la congelación, y en algunos casos la reducción, de los salarios del primer ministro, altos cargos públicos y directivos de empresas públicas.

El gobierno también anunció una reforma del sistema fiscal que sube los tipos impositivos de las rentas del trabajo de más de 40.000 euros al año.

Grecia está bajo mucha presión de la Unión Europea para reducir su déficit público y sanear sus cuentas públicas.