Washington. Los líderes financieros mundiales se apresuraron el sábado a asegurar ayuda para la endeudada Grecia, mientras Canadá advirtió que algunos países europeos temían que los 45.00 millones de euros en consideración para el país helénico no sean suficientes.

Las conversaciones sobre Grecia dominaron las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, un día después de que el país cediera a la presión del mercado y pidiera un paquete de rescate de 45.000 millones de euros (60.500 millones de dólares) reunido por la Unión Europea y el FMI.

"Algunos países piensan que no es suficiente", dijo a periodistas el ministro de Finanzas canadiense, Jim Flaherty, cuando le preguntaron sobre la cantidad del paquete de ayuda que se negocia para Grecia.

"Algunos de los países del Grupo de los 20, incluyendo algunos de los países europeos", dijo, cuando se le preguntó qué países estaban preocupados. "Hay preocupación por asegurarse que el paquete sea suficiente así es un evento de una sola vez", agregó.

Flaherty dijo que el consenso del G-20 era que la crisis de Grecia podía ser contenida, si se la enfrentaba con rapidez, con poco riesgo de propagarse a toda Europa.

El jefe del FMI, Dominique Strauss-Kahn, se negó a hablar de Grecia pese a las reiteradas preguntas de la prensa. Dijo que los detalles del paquete estarán disponibles sólo después de que las negociaciones en Antenas sean terminadas.

En horas previas, el ministro de Finanzas de Grecia, George Papaconstantinou, se reunió con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, que destacó la necesidad de una rápida respuesta a la crisis.

"El secretario Geithner los alentó a moverse rápido para implementar un paquete de fuertes reformas y apoyo sustancial concreto financiero", dijo el Tesoro en un comunicado emitido poco después.

Temores en el mercado de que Grecia pudiera cesar los pagos de deuda y que los problemas de presupuesto se agraven en otras economías de la zona euro como Portugal y España, han arrojado una sombra sobre las reuniones del FMI en Washington.

Uno de los obstáculos para que Grecia obtenga la ayuda es que cualquier dinero de Alemania requiere de aprobación parlamentaria, un reto debido a la fuerte oposición pública antes de una elección regional clave el 9 de mayo.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, invitó a líderes parlamentarios a realizar conversaciones el lunes en Berlín para tratar de acelerar el proceso.

Schaeuble no viajó a Washington para las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial debido a problemas de salud, y envió a su segundo al mando.

Alemania, ausente. El ministro de Economía británico, Alistair Darling, consultado por periodistas si Alemania estaba sosteniendo una solución rápida de la crisis griega, notó que Berlín no estaba representado en las reuniones de nivel ministerial en Washington.

"Nadie está criticando a nadie", indicó Darling. "Lo que sí pienso es que es absolutamente imperativo no sólo hacer el acuerdo de alcance del FMI con Grecia lo antes posible, sino que también es esencial que los países de la zona euro cumplan las obligaciones que ya acordaron en relación a hacer que los fondos estén disponibles para Grecia", comentó.

Muchos alemanes están molestos por la idea de rescatar a Grecia, que acumuló un gran déficit presupuestario y admitió que los datos anteriores de la deuda eran inexactos. Algunos periódicos alemanes dijeron el sábado que la única opción para Grecia era salir de la zona euro.

Papaconstantinou también se reunió con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y con Olli Rehn, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE.

Rehn dijo el viernes que el financiamiento para Grecia estaría listo a comienzos de mayo. Sería el primer rescate financiero de un miembro de la zona euro.

Grecia corre contra el tiempo para cumplir con un bono de 8.500 millones de euros a vencerse el 19 de mayo.