Atenas. El Gobierno de Grecia dijo al Parlamento este jueves que no existe alternativa a los profundos recortes presupuestarios de su proyecto de austeridad y se comprometió a llevarlo adelante pese a la oposición de otros partidos y de violentas protestas en las calles.

Un día después de que cerca de 50.000 griegos marcharan por Atenas y un atentado incendiario provocara tres muertes, el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, dejó en claro ante los legisladores que el Gobierno no tiene intenciones de retroceder de su plan trienal para reformar radicalmente la quebrada economía del país. El parlamento griego debe someter a votación las propuestas de reajustes por US$40 mil millones.

"Presionaremos para seguir adelante, incluso si tenemos que caminar solos, sin el respaldo de otros partidos", dijo.

"Sabemos que el costo político es muy alto, pero no tenemos dudas, aceptamos esto con total conciencia. La solución para la economía griega depende de este programa, en estos cambios y en la reducción de nuestra deuda pública", acotó.

Votación en el parlamento. El parlamento tiene previsto votar más tarde este jueves el proyecto, que prevé nuevas medidas de recortes presupuestarios por 30.000 millones de euros, incluyendo drásticas reducciones a los bonos del sector público que disminuirán fuertemente la remuneración de un quinto de la fuerza laboral.

Los principales partidos opositores de derecha y de izquierda han dicho que votarán en contra del proyecto, lo que no bloquearía la aprobación del paquete, pero frustraría las esperanzas del Gobierno de alcanzar un amplio acuerdo político sobre las medidas.

Los principales sindicatos públicos y privados, que el miércoles paralizaron vuelos, cerraron tiendas e interrumpieron el transporte público, planean salir a protestar frente al Parlamento el jueves en la tarde.

Los dueños de tiendas se hallaban reparando sus ventanas quebradas y todavía se veían nubes de humo de contenedores de basura incendiados por los manifestantes.