Atenas. Grecia pospuso hasta la próxima semana la emisión de un bono a 10 años, luego de que el gobierno anuncie un nuevo paquete de austeridad que reducirá los gastos entre $2.000 millones de euros y $2.500 millones de euros (US$2.700 millones a US$3.400 millones).

El gobierno espera recaudar entre 3.000 millones y 5.000 millones de euros en la emisión (entre US$4.000 millones y US$6.800 millones).

El gobierno inicialmente planeaba emitir el bono a 10 años esta semana, según una fuente al tanto, pero la oferta fue pospuesta debido a la huelga general de 24 horas llevada a cabo este miércoles y por la advertencia de la agencia calificadora Standard & Poor's de que podría bajar la calificación de Grecia en el transcurso de los próximos 30 días.

S&P dijo que Grecia afronta un potencial recorte de uno o dos niveles, lo cual pondría al país al borde del territorio de bonos chatarra.

Al mismo tiempo, la agencia calificadora dijo que no espera que un país de la euro zona entre en cesación de pagos, ni cree que ningún país se va a retirar del euro a mediano plazo.

Grecia necesita tomar prestados cerca de 54.000 millones de euros este año (US$73.000 millones). Hasta el momento, ha recaudado 13.000 millones de euros (US$18.000 millones). Ya que cerca de 22.000 millones de euros (US$30.000 millones) en bonos vencen en marzo y abril, esa cantidad debe ser recaudada antes de esas fechas.

Los mercados de crédito indicaron un creciente nerviosismo frente a la deuda griega. Los rendimientos sobre los bonos griegos a 10 años subieron 3,64 puntos porcentuales por encima de los seguros bonos alemanes, pero aún no están cerca de su cenit de 4,05 puntos porcentuales alcanzados a finales de enero.

El costo de asegurar en contra de una posible cesación de pagos también subió, pero las cifras siguen por debajo de sus topes de enero.

Grecia se encuentra bajo la intensa presión de la Unión Europea y los mercados financieros para reducir su brecha presupuestaria, la cual alcanzó cerca de 12,7% del producto interno bruto el año pasado, comparado al límite de 3% del bloque.

El gobierno socialista se ha comprometido a recortar ese déficit a 8,7% del PIB este año y dejarlo por debajo de 3% para 2012.

Las medidas que se anunciarán la próxima semana se sumarán a los planes previamente anunciados de una serie de recortes presupuestarios e incrementos de impuestos. Estos están dirigidos a producir entre 8.000 millones de euros y 10.000 millones de euros (US$10.000 millones y US$14.000 millones) en ahorros e ingresos adicionales.

Hasta el momento, esas medidas incluyen un congelamiento de los salarios de los empleados públicos, recortar los beneficios del sector público en un promedio de 10%, un aumento a los impuestos al combustible y el cierre de brechas impositivas que benefician a ciertas profesiones que pagan menos de lo que les correspondería en impuestos.

No obstante, los socios europeos de Grecia siguen sin convencerse. Desde que la UE expresó su apoyo retórico al país el 12 de febrero, los miembros del bloque como Alemania y Francia han exigido que el país tome medidas más duras para cerrar su brecha presupuestaria antes de darle algún apoyo financiero específico.

Grecia también contempla un nuevo incremento al impuesto a los combustibles, mientras que la UE también ha pedido a Atenas que recorte uno o dos meses extra de paga que los trabajadores públicos reciben actualmente, además de su salario normal, una medida que el gobierno está resistiendo.