Atenas. Grecia solicitó este viernes a los gobiernos europeos y al Fondo Monetario Internacional (FMI) la activación de miles de millones de euros en préstamos de emergencia, con lo que podría recibir el mayor rescate estatal de la historia.

El primer ministro George Papandreou pidió que el paquete de 45.000 millones de euros (US$60.500 millones) aportados por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ponga en marcha,  luego de meses en que los mercados forzaron al alza los costos de la deuda griega.

De este modo, los inversionistas socavaron los intentos del país por reducir sus compromisos por 300.000 millones de euros.

"Es imperativo que pidamos la activación del mecanismo", dijo Papandreou en vivo por televisión y radio mientras visitaba la remota isla de Kastellorizo, en el mar Egeo.

Los mercados europeos respondieron con una escalada tras el anuncio, pero los inversionistas concluyeron rápidamente que el largamente esperado rescate sólo proveería una solución de corto plazo a la crisis griega. Después de subir inicialmente, el euro caía a 1,3305 dólares.

Pero la prima que los inversores demandan por comprar bonos griegos a 10 años en vez de las notas de referencia de la zona euro, los Bund alemanes, bajó a 530 puntos básicos, frente a los 611 puntos de su techo de este jueves.

"Esto ciertamente no marca el fin de la crisis, hay todavía mucho por hacer. Ellos todavía tienen que enfrentar los problemas de mediano plazo para poner en orden sus finanzas públicas y obviamente el tema de la competitividad", dijo Ben May, economista para Europa de Capital Economics.

El tiempo está presionando, ya que Grecia necesita asistencia antes de que venza un bono de 8.500 millones de euros el 19 de mayo.

Funcionarios de la zona euro dijeron que podría demorar una semana que la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) decidan si el pedido es válido y para que los ministros de Finanzas de la zona euro formalicen la decisión.

"No hay plazos", dijo el portavoz de la comisión Amadeu Altafaj en una rueda de prensa normal.

Algunos inversores han expresado su desesperación con el Gobierno socialista porque, enfrentado entre las fuerzas del mercado del extranjero y los trabajadores del país temerosos de pagar el costo de las medidas de austeridad, era reticente a pedir la ayuda.

Dudas. Los rendimientos de los bonos griegos tocaron máximos de 12 años el jueves, por las dudas sobre la capacidad del país de evitar una cesación de pagos, intensificadas por un dato de la agencia europea de estadísticas que mostró que el déficit fiscal del país en 2009 fue incluso peor de lo que se temía.

A eso se agregó que Moody's Investors Service rebajó su calificación de la deuda del gobierno griego.

Las cifras presupuestarias fueron anunciadas mientras decenas de miles de enfermeras, profesores y empleados públicos griegos iniciaron una huelga contra las medidas gubernamentales.

Atenas aún enfrenta oposición en Alemania, donde una mayoría de votantes están en contra de ayudar al país helénico, que ha incumplido recurrentemente las normas fiscales de la UE, en medio de una campaña para una elección estatal clave el 9 de mayo.

Algunos partidos políticos germanos han expresado su resistencia a aprobar la ayuda en una votación parlamentaria obligatoria, pero altos dirigentes políticos dijeron el viernes que no deberían poner en peligro el rescate.

"Dado que Grecia no necesitaría toda la ayuda de inmediato, el Fondo Monetario Internacional podría suministrar el primer tramo si es necesario", dijo un miembro de la coalición gobernante, aunque pidió no ser identificado.

"Entonces, los gobiernos europeos podrían intervenir dependiendo de cuán rápido puedan aprobar la ayuda a nivel nacional", agregó.

Otra pregunta es si los 30.000 millones de euros prometidos por los estados de la zona euro y los 10.000-15.000 millones de euros del FMI serán suficientes para cubrir los 39.000 millones de euros en deuda que Grecia debe pagar en los próximos 12 meses, más otros costos previstos en el déficit fiscal del 2010.

Papandreou, quien ganó las elecciones el año pasado prometiendo aplicar impuestos a los ricos y apoyar a los pobres, ha estado bajo una creciente presión. Según una encuesta del viernes, su apoyo ha declinado y los griegos temen que el paquete de ayuda afecte el estándar de vida.