Panamá. La libertad económica en Panamá disminuyó levemente en el último año debido a las restricciones a la inversión extranjera, entre otros factores, afirmó este lunes la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).

El índice que mide la libertad económica, en un baremo de 5, se ubicó en 2,85 en Panamá entre abril de 2012 y abril de 2013, menor al 2,92 registrado en el mismo período anterior, según el informe elaborado por la Apede y divulgado este lunes.

Cuanto más cerca esté de 5 mayor es la libertad económica, de acuerdo con el índice que la Asociación panameña calcula desde 2002.

"Ningún sector mejoró, todos los sectores se mantuvieron igual, y tuvimos una pequeña disminución en la inversión extranjera", dijo Roberto Brenes, presidente de la Comisión de Libre Empresa de Apede, en un conferencia de prensa.

El ejecutivo no precisó qué influyó en la "disminución de la inversión extranjera" ni en qué cuantía lo hizo, y el informe sólo menciona los factores que se analizaron para calcular el índice, entre ellas, las restricciones a la repatriación de las ganancias y beneficios.

En 2012, Panamá captó US$3.000 millones en inversión extranjera directa, según un informe del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEF), con sede en Guatemala, que destacó que Centroamérica registró el año pasado la cifra "récord" de US$9.702 millones en ese rubro.

Brenes señaló este lunes a los periodistas que otros factores, como la corrupción o el gasto estatal, repercutieron en la libertad económica panameña.

La participación del gobierno en la economía tiene una de las puntuaciones más bajas (1,0), debido a la intervención del Estado en la Zona Libre de Colón, la Empresa de Transmisión Eléctrica, los Bingos Nacionales o la Lotería Nacional de Beneficiencia, indicó el informe.

Los cálculos realizados para la elaboración del informe divulgado este lunes indican que la participación del Gobierno en la economía representa el 47,1 % del producto interno bruto (PIB).

Sin embargo, la puntuación al control del gobierno en la banca y finanzas es de 4,0 en base a 5, por lo que apenas existen restricciones para la apertura de bancos, dejando la actividad financiera en manos de la oferta y la demanda, indicó la Apede en su informe.