El gobierno socialista de Francia presentó ante el Consejo de Ministros su reforma previsional, una medida repudiada popularmente que busca salvar de la quiebra al sistema de pensiones aumentando los años de contribución y el monto de las mismas.

La reforma implica que entre 2020 y 2035 se aumentará la duración de las cotizaciones, a un ritmo de un trimestre cada tres años, de forma que los franceses nacidos en 1973 deberán haber cotizado 43 años para recibir la pensión completa, frente a los actuales 41,5 años para los nacidos en 1956.

El anuncio de la reforma provocó el pasado 10 de septiembre que miles de personas, convocadas por organizaciones sindicales, estudiantiles, y partidos políticos de izquierda, se lanzaran a protestar a las calles en rechazo a los cambios en el sistema de retiro.

En un sondeo publicado hoy por el diario Le Parisien, el 81% de los franceses consultados manifiesta inquietud por el futuro de su pensión y solo 15% considera que no hay que preocuparse. El 69% de los consultados estima que la reforma del gobierno socialista "va en mala dirección".

El déficit del sistema de pensiones está previsto que llegue a los 21.000 millones de euros en 2020. El gobierno alega que este es un intento de equilibrarlo, el cual se suma a aumentos en las cotizaciones tanto salariales y patronales.

La reforma no toca la edad legal de jubilación, que durante la presidencia del conservador Nicolas Sarkozy se incrementó en dos años, hasta los 62.

Con el fin de que los jubilados aporten también a las arcas del Estado para enjugar el déficit, el plan prevé que la revalorización anual de las pensiones no se aplique cada 1 de abril, sino desde el 1 de octubre, lo que proporcionará, según el gobierno, unos ingresos de 1.400 millones de euros en 2020.

El plan, que será presentado al congreso el 7 de octubre, prevé medidas adicionales a favor de los sectores más castigados, como las mujeres o quienes se hayan dedicado a trabajos más duros.

Antes del paso por el Consejo de Ministros, la responsable de la cartera de Asuntos Sociales, Marisol Touraine, aseguró que el plan de reforma se basa en preceptos que calificó de "equilibrados en su conjunto", por lo que pidió que se mantengan durante el debate parlamentario del proyecto.

Touraine insistió, en unas declaraciones al canal de televisión "BFM-TV", en que la reforma tiene como objetivo "salvar nuestros regímenes de jubilación" y reiteró que se trata de un plan "de futuro y de progreso".

"Se pide al conjunto de los franceses que hagan un esfuerzo medido", dijo la ministra, quien aseguró que con la reforma "no habrá una disminución de las pensiones", agregó.