Sidney. El euro se hundió a mínimos en cuatro años este lunes, debido a que la molestia por la crisis de deuda en Europa llevó a los inversores a extraer más fondos de las acciones para colocarlo en refugios seguros como el oro y los bonos asiáticos.

El sentimiento era tan negativo que los mercados parecieron hacer caso omiso de una serie de datos económicos optimistas procedentes de Estados Unidos, Japón y Singapur.

"El mercado está con miedo, y estamos viendo números rojos en todos los mercados", dijo Justin Smirk, economista en jefe de St George Bank en Nueva Zelanda.

El euro caía 0,7% desde el cierre del viernes, a 1,2293 dólares, debido a que los inversores dudan de que las naciones con mayor debilidad fiscal de la eurozona puedan apretarse el cinturón, o que puedan hacerlo sin detener el crecimiento.

Los registros sugieren que si la divisa extiende sus pérdidas a 1,23 dólares, luego caerá hasta 1,2190 dólares.

Con las apuestas contra el euro en un máximo histórico, los operadores dijeron que la divisa lucía tan débil como siempre, aunque no puede descartarse un breve rebote en el corto plazo gracias a las coberturas en corto.

El ánimo tenso golpeó a las bolsas en Asia. En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cedió 2,2%, y las acciones perdieron 2,6% en la bolsa de Seúl.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas perdía 3,26%, encaminándose a su peor día en nueve meses.

"Fundamentalmente el temor es que realmente la situación fiscal en los estados del sur de Europa golpeará a la economía europea y luego a la economía global", dijo Takashi Ushio, jefe de la división de estrategia de inversión de Maruzan Securities.

"Esto afectaría a los exportadores no sólo en Japón sino también en China, aumentado los temores a que el crecimiento económico chino también podría enfriarse.

El referencial de Shanghái, uno de los índices del mundo que ha exhibido un peor desempeño este año debido a las expectativas de un ajuste monetario, retrocedió 5,1%.

Aunque se especula con que China podría revalorizar el yuan -en una decisión ampliamente esperada para los próximos días, antes de una cumbre entre Pekín y Washington-, los mercados con fuerte altibajos han llevado a algunos analistas a plantear que Pekín podría aplazar la medida por ahora.

El ánimo pesimista en los mercados benefició al dólar. Medido contra una canasta de divisas estaba sólido, cerca de máximos en 15 meses a 86,9, gracias a que los inversores preferían la seguridad de su liquidez.

Un dólar más sólido pesaba sobre los precios de las materias primas. El petróleo tocó un mínimo en más de tres meses, y los futuros del cobre también se debilitaron, tocando en Shanghái mínimos en tres meses.

Subrayando la extensión de la ansiedad en los mercados, el oro se mantuvo estable pese a la firmeza del dólar, a 1.237,60 dólares la onza, cerca de un máximo histórico a 1.2 48,95 dólares. El metal también alcanzó un máximo histórico en su cotización en euros.