Tras cerrar un año complicado en el 2022, expertos coinciden en que hay muy buenas expectativas para el IB para este año; sin embargo, hay riesgos que amenazan el desempeñocomo las crisis externas, el clima, la inflación y el contrabando. Sumado a la incertidumbre política por ser un año electoral, por lo que instan a mirar las cifras con cautela.

Para el economista Alberto Acosta director de Desarrollo en Democracia (Dende), el 2023 promete ser un buen año, de reactivación en cerca del 4,5%, pero esto está sujeto a ciertos riesgos y el principal ahora mismo, es “el clima”.

Acosta denominó este 2023, como el año de las 3 “i”. La primera “i” de incertidumbre a nivel mundial por la guerra que no termina, tema salud, alimentos, genera enormes incertidumbres que terminan impactando en la economía. La segunda “i” de inflación si bien esta reduciendo, el costo de la normalización de la tarifa de la Ande va tener su impacto de vuelta.

La última “i” de la tasa de interés que no sabe hasta donde va ir, ya que depende de lo que pasa con la inflación.

“Para nosotros (Dende) el 2023 luce mejor del que se fue, parece que vamos a tener un buen año agrícola y de eso depende que los demás sectores también puedan reactivar”, señaló. Dijo que una gran interrogante siempre es que va pasar con los vecinos, Argentina y Brasil que tienen sus complicaciones y eso nos pega de alguna forma.

Acosta denominó este 2023, como el año de las 3 “i”. La primera “i” de incertidumbre a nivel mundial por la guerra que no termina, tema salud, alimentos, genera enormes incertidumbres que terminan impactando en la economía. La segunda “i” de inflación si bien esta reduciendo, el costo de la normalización de la tarifa de la Ande va tener su impacto de vuelta.

Fuerte efecto rebote

Por su parte, el economista y ex ministro de Hacienda Manuel Ferreira detalló que para el 2023, desde la Consultora MF Economía proyectan un fuerte repunte del PIB cercano al 10%, esto por el efecto rebote tras un mal desempeño en el 2022. “El sector agrícola sigue siendo un motor importante en la economía”, destacó.

No obstante, el ex ministro indicó que estas proyecciones están sujetas al factor climático, un tema clave en estos momentos para el campo.

Según las estimaciones primarias se llegarían a 9 millones de toneladas, frente a 3,5 millones que se logró en la campaña anterior, lo que representaría un repunte de 160% en la cosecha de soja.

Luego de un 2022 marcado por la suba de precios, Ferreira estima que habrá una reducción de la inflación este año. Explicó que esto no significa una baja de precios; sino que los precios dejarán de subir a los niveles que vimos en los últimos años.

De una variación del 8,1% en el IPC del año 2022, para el presente año se proyecta que terminaría en un 4%, dentro del rango meta del Banco Central del Paraguay (BCP).

Baja de precios de logísticas y fletes

Para el sector importador, el 2022 fue un año donde el estancamiento impactó y los sobrecostos logísticos también jugaron una mala pasada. “Si bien en este tercer trimestre se nota una leve recuperación, aún no es en la intensidad que se estaba esperando”, dijo al respecto Iván Dumot, titular del Centro de Importadores del Paraguay (CIP).

En cuanto al 2023, el empresario dijo que se espera una mejora con un crecimiento moderado (repunte del PIB en 4,5%), por lo que añade que la expectativa es cautelosa. “Se espera que por lo menos las cadenas logísticas internacionales se repongan, ya que los precios de los fletes están empezando a bajar y eso es una buena señal”, dijo

Año complejo debido a las elecciones

A su vez, Beltrán Macchi, titular de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) mencionó que el 2023 no dejará de ser un año muy complejo a pesar del crecimiento económico importante en expectativa.

Añadió que de por si el 2023 trae la complejidad de las elecciones generales, pero más allá de esto, los fundamentos económicos de estabilidad deben recuperarse. “Esto implica un desafío importante a la luz de un presupuesto general aprobado sin bases sólidas de su financiamiento”, advirtió.

La peor cosecha de soja de la historia

Desde el punto de vista de la producción, el 2022 fue el año de la peor cosecha de soja de verano de la historia, pero también el año de una muy buena cosecha de maiz zafriña, que compensó en cierta forma, reflexionó Héctor Cristaldo de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).

“El volumen de lluvias que caiga en los próximos 15 días serán definitorias para la soja, para tener un volumen de cosecha. Hasta ahora es muy difícil dar estimaciones de cosecha, porque las lluvias están cayendo en forma diferenciadas en las diferentes zonas y hay preocupación, esperamos que las precipitaciones se generalicen”, expresó.