Caracas, EFE. La inflación de Venezuela se ubicó en un 3,2% en julio, una cifra menor a la tasa de 4,7% registrada en junio, aunque sustancialmente mayor al 1% del mismo mes del año anterior, informó el Banco Central.

Con este resultado mensual, el índice de precios al consumidor acumuló un incremento del 29% en los primeros siete meses del año, sobre el 8,6% de igual período del año pasado y superando el 20,1% registrado en todo el 2012.

En tanto, la variación anualizada correspondiente a julio se situó en 42,6%, superior a la tasa de 19,4% observada en julio del 2012.

La desaceleración de la inflación respecto de junio se vio apoyada por menores alzas en 10 de los 13 rubros que componen la canasta de precios, especialmente por los alimentos, que aumentaron un 2,4% en julio, tras haber subido un 5,8% en junio y un 10% en mayo, informó el Banco Central.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, había afirmado el fin de semana que la inflación se habría desacelerado en julio tras tocar picos de 6,1% en mayo alentada por los efectos de una devaluación del bolívar anunciada en febrero.

Maduro ha atribuido la inflación venezolana, que es la más alta de la región, a un "sobrecalentamiento del consumo" y ha afirmado que frente a eso la solución es "más y más socialismo".

El Banco Central informó además que el indicador de escasez, que mide las dificultades para conseguir una canasta de bienes en un país donde la falta de algunos productos suele ser crónica, subió una décima, a 19,4%, con lo que puso fin a dos meses seguidos de descensos.

La economía venezolana atraviesa una etapa de bajo crecimiento económico y alta inflación, en medio de una escasez de dólares que impulsa los precios de algunos bienes y recientemente ha generado desabastecimiento de productos como papel higiénico.