Berlín. El presidente de la Comisión Europea instó a la canciller alemana, Angela Merkel, a ponerse por encima de la política interna y aceptar un acuerdo sobre una red de seguridad financiera para la endeudada Grecia, con el fin de preservar la unión monetaria europea.

José Manuel Barroso dijo a un diario germano que los líderes de la Unión Europea deben decidir en una cumbre entre el jueves y viernes sobre un mecanismo de apoyo para Grecia, o su moneda común corre un serio riesgo, y destacó que la estabilidad del euro también es de interés de Alemania.

"Necesitamos una decisión en esta cumbre sobre cómo abordamos el tema de Grecia, de otra manera la ya exacerbada incertidumbre seguirá y seguirá", dijo Barroso al periódico económico Handelsblatt.

"No podemos seguir como estamos, mientras eso amenace la estabilidad de la zona euro y alimente la especulación", añadió.

Tras esta advertencia, el euro cayó el lunes a su mínimo de tres semanas contra el dólar, dados los temores de los inversionistas ante la incertidumbre por el apoyo a Grecia.

La prima de riesgo sobre la deuda griega saltó a su mayor nivel desde el 1 de marzo y el costo de asegurar deuda helénica contra la cesación de pagos también se elevó.

La zona euro de 16 países sigue dividida respecto a entregar ayuda financiera a Atenas y la manera de hacerlo. Los problemas griegos para encarar su pesada deuda y sus déficits fiscales han hundido a la moneda única en la peor crisis de sus 11 años de existencia.

Los comentarios de Barroso parecieron instalarlo en la vereda del frente de Merkel, que enfrenta una dura oposición interna a cualquier rescate, en la antesala de una elección regional clave en mayo en la que su coalición de centro-derecha podría perder su mayoría en la Cámara alta.

Merkel reiteró el domingo que Grecia, que ha impuesto medidas draconianas de austeridad para reducir su déficit fiscal, no necesitaba dinero por ahora, algo que el primer ministro griego, George Papandreou, confirmó en una conversación telefónica con la líder germana.

"Ese es el por qué yo no insistiría con fomentar la turbulencia en los mercados al elevar falsas expectativas de la cumbre del consejo del jueves", dijo Merkel a radio Deutschlandfunk.

"La ayuda no estará en la agenda de la reunión del jueves, porque Grecia dice que no necesita ayuda por ahora", añadió.

Un portavoz del Gobierno alemán reiteró los dichos de Merkel, aunque sostuvo que los líderes europeos actuarán si la estabilidad del euro está en peligro.

Alemanes se oponen. Según una encuesta FT/Harris del diario Financial Times del lunes, el 62% de los alemanes se oponen a que su gobierno ayude a Grecia a enfrentar su déficit presupuestario, mientras que sólo el 20% está a favor.

Un tercio de los germanos piensa que se le debería pedir a Grecia dejar el euro, mientras que el 40 por ciento cree que Alemania estaría mejor fuera del bloque monetario.

Una mayoría de españoles apoya la ayuda de la UE a Grecia, mientras que las opiniones están divididas en Francia e Italia, cuyos gobiernos han abogado con fuerza en respaldo a Atenas, en parte debido a que temen a una fuga de capitales de Grecia que podría finalmente volverse en contra de ellos.

Cualquier ayuda financiera a Atenas probablemente será impugnada ante el Tribunal Constitucional Alemán, que fija estrictas condiciones respecto a las transferencias de fondos a otros estados de la zona euro, establecidas cuando aprobó sumarse a la unión monetaria europea en la década de 1990.

Dados los grandes problemas políticos y legales que enfrenta, los asesores de Merkel han sugerido que Grecia podría recurrir mejor al Fondo Monetario Internacional que a la zona euro en caso de que requiera ayuda.

Pero Barroso apeló a los intereses de Berlín como la mayor economía de la zona euro, que es su mayor mercado exportador.

"Asegurar la estabilidad de la unión monetaria es de interés de Alemania", dijo al Handelsblatt.

"Estoy seguro que Alemania hará una contribución constructiva para resolver la actual crisis", agregó.

Otros estados miembros respaldaron el llamado de Barroso a tener un acuerdo esta semana.

El ministro de Relaciones Exteriores italiano llamó a un compromiso previo al encuentro y su colega austriaco dijo que la cumbre debería decidir sobre el plan de apoyo a Grecia.