Santiago. Chile tiene un sistema de flexibilidad cambiaria que le ha permitido navegar en medio de la crisis global y tratar de fijar el valor del peso frente al dólar es un camino peligroso, dijo el presidente del Banco Central, José De Gregorio, al diario El Mercurio.

El peso se aproximó esta semana a niveles de 492 por dólar -cerca de un máximo en 16 meses- por ventas de dólares de empresas y un avance en el precio del cobre, la principal exportación del país. El año pasado, la moneda chilena se apreció un 26%.

Los exportadores han pedido que el Banco Central quite fuerza al peso, pero hasta el momento no ha intervenido en el mercado, una posibilidad que la institución ha indicado se reserva para casos "excepcionales".

"Existe muchas veces esta tentación a tratar de fijar el tipo de cambio y ese camino es extremadamente peligroso", dijo De Gregorio en una entrevista publicada el domingo.

"El peor riesgo es lo que yo llamo la adicción a la intervención. Al final, son inefectivas y el primer paso hacia rigideces que son muy perniciosas en el mediano plazo", agregó.

La última vez que el Banco Central intervino en el mercado cambiario fue en el 2008, cuando el peso llegó a niveles de 430 por dólar, mediante un programa de compra de divisas para fortalecer sus reservas internacionales.

De Gregorio dijo también a El Mercurio que la inflación este año debería estar en un 2,5%, luego de que los precios internos cayeron un 1,4% en 2009.