Washington. Los jefes de los grandes bancos de Wall Street reconocieron que corrieron "demasiados riesgos" y que se "ahogaron" con su propia medicina, pero no llegaron a disculparse en una comisión del Congreso estadounidense que está investigando la crisis financiera.

La primera audiencia de la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera se realizó este miércoles, en momentos en que el gobierno del presidente Barack Obama prepara un plan para recuperar los fondos de rescates aportados por los contribuyentes, a través de cargos especiales a los bancos y mientras legisladores ven cambios a las reglas financieras.

Phil Angelides, presidente de la comisión y ex tesorero del estado de California, enfrentó al beligerante presidente ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, sobre las prácticas de su firma antes de la crisis.

Blankfein respondió a preguntas que se enfocaron en por qué el banco creó derivados respaldados por hipotecas de alto riesgo, mientras al mismo tiempo reducía su posición en ellas o apostaba a que perderían valor.

"Se trata de inversores profesionales que quieren esta exposición", dijo en una de las veces en que interrumpió a Phil Angelides, presidente de la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera.

"Incluso hoy, hay gente que viene a nosotros buscando exposición a esos mismos instrumentos", dijo Blankfein, quien comparó la crisis que sepultó los mercados de capitales mundiales con los golpes de los huracanes.

"Señor Blankfein, quiero decirle esto: que teniendo un puesto en el directorio de la Autoridad Sismológica de California, los actos de Dios deben quedar eximidos, pero estos fueron actos de hombres y mujeres", le respondió Angelides,

"A mí me parece de alguna manera como vender un auto con los frenos malos y luego comprar una póliza de seguros para el conductor", dijo Angelides.

Manejo del riesgo. El enojo del público por la crisis, los rescates gubernamentales a grandes bancos y los bonos que se pagan a los banqueros ha aumentado, en momentos en que el desempleo ha llegado a un máximo de 26 años tras la peor recesión en décadas.

Los cuatro presidentes ejecutivos de los bancos de Wall Street que se enfrentaron a la comisión defendieron las prácticas de pago y el tamaño de sus negocios, pero estuvieron de acuerdo en que el sistema financiero estaba muy apalancado antes de la crisis y que se necesita un cambio de regulación.

Quienes testificaron bajo juramento fueron Blankfein; el presidente ejecutivo de JPMorgan Chase, Jamie Dimon; el presidente ejecutivo de Bank of America, Brian Moynihan y el presidente del directorio de Morgan Stanley, John Mack.

Los ejecutivos se sentaron frente a un largo podio que ocupaban los 10 miembros de la comisión en una sala de audiencias del Congreso de Estados Unidos.

Angelides les dijo que el cuerpo sesionaría durante todo el año y recibiría el testimonio de cientos de personas. "La gente está furiosa y tiene el derecho a estarlo", dijo en referencia a los bonos y las ganancias de los ejecutivos de Wall Street.

Dimon, de JPMorgan, dijo que había una preocupación legítima porque los bonos hayan contribuido a una excesiva inclinación al riesgo, pero defendió las prácticas de remuneración en su banco. "Han sido y son las apropiadas", sostuvo.