A seis semanas del Brexit, el primer ministro británico, Boris Johnson, se reúne este lunes en Luxemburgo con el titular de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para alejar el temido divorcio sin acuerdo.

Aunque Londres subraya los "enormes avances" para intentar desbloquear el acuerdo del Brexit desde la llegada de Johnson al poder en julio, el mensaje de la Unión Europea (UE) es que aún esperan "propuestas concretas" de los británicos.

"La UE siempre está lista para negociar cuando Reino Unido presente una propuesta adecuada", aseguró este lunes la ministra de Asuntos Europeos finlandesa, Tytti Tuppurainen, cuyo país ejerce la presidencia pro témpore del bloque.

Bruselas pide alternativas al mecanismo pactado en noviembre con la entonces primera ministra británica Theresa May para evitar el retorno de una frontera para bienes en la isla de Irlanda, pero que Johnson quiere fuera del acuerdo.

Una fuente del Gobierno británico dijo que los dos líderes, que no se han reunido desde que Johnson se convirtió en primer ministro en julio, comerían caracoles, salmón y queso.

La conocida como 'salvaguarda irlandesa' prevé que, en caso de una retirada con acuerdo y mientras no se logre una opción mejor en el marco de una negociación comercial, Reino Unido continúe dentro de una unión aduanera con la UE.

El objetivo es además proteger los acuerdos de paz de Viernes Santo de 1998 y mantener la integridad del mercado único europeo, recordó la ministra francesa de Asuntos Europeos, Amélie de Montchalin, al llegar a una reunión en Bruselas.

Pese a ser una solución de último recurso, este mecanismo fue uno de los motivos del triple rechazo de los diputados británicos al acuerdo del Brexit, ya que impediría a Londres negociar entretanto acuerdos comerciales con otros países.

"Queremos un acuerdo, pero este no puede incluir la salvaguarda", reiteró una fuente británica antes del almuerzo de trabajo entre Juncker y Johnson, al que seguirá un encuentro entre el británico y su par luxemburgués, Xavier Bettel.

Una fuente del Gobierno británico dijo que los dos líderes, que no se han reunido desde que Johnson se convirtió en primer ministro en julio, comerían caracoles, salmón y queso.

Esta fuente no quiso precisar el lugar de la reunión, aunque el restaurante Bouquet Garni -un edificio del siglo XVIII en el corazón medieval de Luxemburgo- tiene caracoles y salmón en su menú de mediodía.

* Con información de Reuters y DW.