Cuando la consultora M.C. aterrizó esta semana en el aeropuerto de Caracas, procedente de Qatar, recibió una bocanada de aire caliente acompañado de un vendaval de preocupantes cifras económicas, con el incremento de la inflación a la cabeza: 3% en agosto.

Es la cifra más alta desde el mismo mes de 1997, antes de iniciarse la revolución bolivariana. Una tasa que desborda las anuales de los países vecinos: 0,1% fue la inflación de alimentos en América Latina y Caribe, publicó en su página web el Diario Las Américas.

La profesional criolla, destinada hoy en el mundo árabe, escondía en sus maletas el mejor regalo posible: varias bolsas de harina. Muy poco exótico, pero todo un lujo cuando en la Venezuela de hoy la escasez de alimentos y productos básicos superó en agosto 20%, pese a ser mes vacacional. Todo ello cuando el precio del barril de petróleo , en torno a los US$107, no para de crecer gracias a la crisis de Siria.

A la misma hora que la viajera procedente de Qatar llegaba a Caracas, el contador Luis Ruiz aparcaba su moto en El Paraíso. Corría el rumor de que en un supermercado junto al barrio de La Vega vendían la preciada harina. También había llegado un cargamento de aceite. “Estuvimos hora y media peleando en una cola interminable, pero nada conseguí. Ahí estábamos desde los enchaquetados hasta la gente del barrio. Y todos con tremenda arrechera [enfado]. Me recordaba los peores tiempos de Carlos Andrés Pérez”, describió.

Ni pollo, ni papel higiénico ni leche se encuentran estos días en la capital . Maduro ha ordenado la inmediata importación de US$600 millones en alimentos desde Colombia para contener la “arrechera” descrita por Ruiz, que ha saltado desde la calle hasta las encuestas: el 67,5% de los venezolanos desaprueba la gestión económica de Maduro, según el último estudio de Ivad. “¿Cuándo van a ocuparse de la inflación , que cada vez golpea más el bolsillo de los venezolanos? La plata no alcanza para nada, pero es evidente que los que deberían gobernar viven en otro planeta”, resumió Henrique Capriles, líder de la oposición.

Las cifras económicas maltratan con extrema dureza a la “revolución”, transcurridos más de seis meses de la muerte de Hugo Chávez. Pero los golpes contra la población son aún más duros. Sin medir todavía la crisis de desabastecimiento, que comenzó hace diez meses, las cifras que aporta la Cepal son, como poco, significativas: 12% de la población no puede comprar alimentos para consumo diario y 46% sobrevive con empleos de baja productividad.

Los economistas coinciden en que las políticas del chavismo han disparado la inflación , sólo superada por la de Siria: devaluación de febrero; gigantescos gastos para vencer en las dos presidenciales, escalada sin precedentes del dólar en el mercado paralelo (este viernes cotizaba por encima de 43 bolívares por un billete americano, cuando el cambio oficial está establecido en 6,3 por dólar ); expropiaciones contra los productores agrícolas; déficit fiscal, dependencia de unas importaciones que no cuentan con dólares oficiales…

La nueva devaluación es sólo cuestión de tiempo. Analistas la sitúan después de las municipales de diciembre. Los cálculos de Barclays asustan: no menos de 9,95 bolívares por dólar . En enero se pagaban 4,30. “La inflación derrotó al Gobierno”, concluyó el economista José Guerra. Quien no se da por derrotado es el nuevo Supermán criollo, que esta semana hizo sonreír a las redes sociales mientras “sobrevolaba” Maracaibo a la caza de harina. Todo indica que el divertido “superhéroe” continuará buscándola hoy.

Los números de la debacle. El “pajarito” con el que se apareció Chávez, la famosa “multiplicación de los penes” o los “millones y millonas” no pueden competir las cifras de realidad cotidiana.

El 32,9% de inflación en lo que va de año, 45,4% desde agosto de 2012, y 62,5% de incremento para los alimentos en 12 meses atenazan al Gobierno de Maduro.

El 400% de sobreprecio con el que los buhoneros venden en la calle productos regulados, dio pie a que un popular diario titulara “Cañandonga (alcohol) a precio de oro”, porque los licores han subido más de 150% en lo que va de año.