Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4

El recién inaugurado rascacielos (y el más alto del mundo)Burj Dubái, debía representar el crecimiento del país arabe, pero esconde las dificultades económicas que lo mantuvieron al borde de la catástrofe financiera en 2009. 

El emirato, cuyos recursos petroleros se agotaron, se encuentra endeudado como para financiar proyectos monumentales, más ahora que está en un proceso de renegociación de su deuda, y además enfrenta una aguda crisis del sector inmobiliario.

El país pidió una moratoria de la deuda del conglomerado público Dubái World, sin embargo la confianza prevalece y los círculos económicos se muestran serenos. A fines de diciembre, el grupo inició difíciles negociaciones con sus acreedores para escalonar su deuda de us$22.000 millones.

En tanto, el emirato de Dubái, actualmente tiene una deuda pública estimada de más de US$100.000 millones.

Según el analista, Saud Massud, los precios de las casas bajaron un 50% en los últimos doce meses y se espera que bajen aún un 30%", estima en más o menos 8% en 2009 el descenso de la población debido a la crisis y a la pérdida de empleo y cuenta con otra de 2% en 2010, datos públicados por Observa

Las residencias e inmuebles vacíos forman parte ya del paisaje en Dubái y reina la incertidumbre sobre el futuro de los proyectos de construcción de nuevas islas artificiales frente a la ciudad.

Aún así, Dubái es la única ciudad con una infraestructura única en Medio Oriente, actuando como el único centro financiero y turístico regional. La tarea pendiente, es lograr la diversificación de su economía.