Bruselas. La Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) instaron este miércoles a Chipre a mantener el ritmo de las reformas económicas para cumplir con su programa de ajuste, dado que aún existen riesgos de recaída.

"El programa se ha aplicado con determinación hasta ahora, pero los riesgos de una recaída siguen siendo considerables", señala la troika en su primera revisión trimestral del programa de ajuste, publicado este miércoles por el Ejecutivo comunitario.

"Una aplicación política continua, oportuna y plena es esencial para el éxito del programa", agrega la tríada tras la visita que llevó a cabo en Nicosia entre el 17 y el 31 de julio para analizar el cumplimiento de las condiciones pactadas a cambio de la ayuda internacional de hasta 10.000 millones concedida a la isla.

Los expertos internacionales concluyen que las autoridades chipriotas han tomado medidas decisivas para estabilizar el sector financiero y las restricciones de depósitos y controles de capital se han relajado gradualmente.

Aseguran asimismo que el país "ha cumplido las metas fiscales marcadas como resultado de la significativa consolidación fiscal en curso, y de una ejecución prudente del presupuesto".

"Las reformas estructurales se han acometido en áreas importantes, aunque en ciertos casos se observaron retrasos y un cumplimiento parcial", subrayan.

En cuanto a las perspectivas económicas a corto plazo, advierten de que siguen siendo difíciles y sujetas a una gran incertidumbre, y añaden que varios indicadores recientes apoyan las previsiones del programa de una contracción de la producción de alrededor del 13% durante este año y el próximo.

Como rasgo positivo destacan que los indicadores empresariales, y, en menor medida, los de confianza del consumidor, han mejorado desde las bajadas registradas en abril; sin embargo, el mercado laboral se ha debilitado y el desempleo está aumentando más rápido de lo previsto en primavera.

"Se espera que el crecimiento se recupere de forma modesta a principios de 2015, impulsado por un sector de servicios no financieros renovados y más competitivo", apuntan.

"Las autoridades han tomado medidas difíciles pero necesarias para recapitalizar plenamente el Banco de Chipre", afirman al tiempo que aclaran que esas medidas han permitido que vuelva a salir de la fase de reestructuración y operar, en lugar de recurrir a su liquidación.

La troika valoró las medidas para mejorar la regulación y supervisión en el sector bancario, así como las adoptadas en el marco de lucha contra el blanqueo de dinero y la evasión fiscal.

Hace hincapié, por otro lado, en que Chipre ha logrado un déficit fiscal primario en el primer semestre del año mejor de lo esperado, pero recordó que el éxito de la política fiscal está vinculado a lograr un superávit fiscal primario del 4% del PIB para 2018, necesario para colocar la deuda pública en una senda de reducción firme.

También se están llevando a cabo reformas de las pensiones, la salud, la administración pública y el bienestar social, este último destinado a proporcionar una mejor protección de los grupos vulnerables con la introducción, entre otras cosas, de una renta mínima garantizada.

Las autoridades también han comenzado a trabajar en una estrategia de privatización, pero aún se necesitan medidas oportunas y concretas.

La publicación de este informe trimestral se produce después de que este viernes, los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro (Eurogrupo) respaldaran el desembolso de 1.500 millones para recapitalizar el sector financiero en Chipre a finales de septiembre.

Esta cantidad constituye la segunda entrega de ayuda, después de un primer pago de 3.000 millones de euros efectuado en mayo y junio.