Parlamentarios brasileños de la oposición han levantado su voz de protesta contra la medida dispuesta por la presidenta Dilma Rousseff de emitir bonos contra la deuda de Itaipú.

Los congresistas advierten que el Ejecutivo de ese país está buscando utilizar recursos que corresponden a futuras administraciones con el fin de maquillar el presupuesto público. Anticipan que buscarán el rechazo de la denominada Medida Provisoria.

El caso guarda relación con la decisión del gobierno brasileño del 17 de mayo pasado, mediante la llamada Medida Provisoria 615 (especie de decreto ley, que debe ser ratificado por el Congreso), a través del cual Dilma autorizó la emisión de bonos hasta el monto de la deuda actual de la Itaipú con sus principales acreedores, un valor aproximado a los US$15.000 millones.

El dinero obtenido, en principio, será destinado a una Cuenta de Desarrollo Energético (CDE) para cubrir el agujero que deja una rebaja de tarifas eléctricas dispuesta por Dilma a principios de año.

En el Paraguay, autoridades del Poder Ejecutivo y analistas del sector privado creen que se trata de una maniobra para evitar una discusión a futuro sobre la deuda de Itaipú. La misma está siendo cuestionada nada más y nada menos que por el afamado economista estadounidense, Jeffrey Sachs, quien cree que los saldos pendientes ya fueron honrados y sugiere una revisión conjunta con el Brasil.

En el senado del vecino país, el líder de los Demócratas, José Agripino Maia y el del PSDB, Aloysio Nunes Ferreira han criticado la medida de Dilma argumentando que el Ejecutivo está comprometiendo recursos que en el futuro deben ser administrados por otros gobiernos. Es más, anunciaron que intentarán eliminar el artículo 15 de la mencionada Medida Provisoria, precisamente el que autoriza la emisión de los bonos.

A criterio de los legisladores, las autoridades del Ejecutivo brasileño están tentando maquillar el presupuesto “tomando un bocado” de los próximos tres gobiernos (según el régimen vigente, la deuda de Itaipú debería ser saldada en el 2023).

Tanto el diario O Globo como el Estadao se hicieron eco en su momento de esta disposición gubernamental.

El ministro de Hacienda de nuestro país, Manuel Ferreira Brusquetti, pidió días pasados a las autoridades brasileñas que frenen la operativa. Si emite los bonos y los coloca, en el futuro los administradores brasileños podrían decirnos que no tienen posibilidades de negociar una deuda que ya está en manos de terceros.