Londres. La primera ministra británica, Theresa May, advirtió este lunes de que la salida prevista de Reino Unido de la Unión Europea podría verse frustrada, en un último esfuerzo por convencer a los parlamentarios que apoyan el Brexit, que han asegurado en repetidas ocasiones que rechazarán su acuerdo de divorcio.

El futuro del Brexit, previsto para el 29 de marzo, es incierto dado que está previsto que el parlamento rechace el acuerdo de May este martes. Entre las posibilidades figuran un acuerdo de última hora, una salida desordenada, un nuevo referéndum, incluso permanecer en el bloque.

En medio de la crisis más profunda que vive la política británica en, al menos, medio siglo, May y los líderes de la UE intercambiaron cartas con garantías sobre su acuerdo de salida, aunque hubo escasas señales de un cambio de posición entre los diputados rebeldes.

May aprovechó un discurso en una fábrica de porcelana en la ciudad partidaria del Brexit de Stoke-on-Trent, en el centro de Inglaterra, para asegurar que los parlamentarios que están bloqueando el acuerdo han conseguido que el resultado más probable sea una salida británica desordenada.

En una respuesta conjunta a las preguntas de May, los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk, afirmaron que la UE es firme en su compromiso de intentar alcanzar un acuerdo posterior al Brexit para finales del próximo año, con el objetivo de evitar la aplicación del impopular mecanismo de seguridad.

“Hay algunos en Westminster que desearían retrasar e incluso frenar el Brexit y que utilizarían cualquier recurso disponible para hacerlo”, afirmó May.

“Aunque la falta de acuerdo sigue siendo un grave riesgo, tras haber observado los acontecimientos en Westminster en los siete últimos días creo que el resultado más probable es una paralización en el Parlamento que pone en riesgo que se produzca el Brexit”, agregó.

En un momento en que el principal bloque comercial mundial parecía prepararse para un camino impredecible, España dijo que la UE podría acordar la ampliación del plazo para el Brexit, aunque no más allá de las elecciones para el Parlamento Europeo, previstas para mayo.

May advirtió a los diputados el domingo de que impedir el Brexit sería “catastrófico” para la democracia, mientras que sus ministros afirmaron que incumplir el resultado del referéndum de 2016 podría provocar un aumento del populismo de extrema derecha.

Carta de la UE. Como parte de su esfuerzo por conseguir la aprobación parlamentaria del acuerdo, la UE y May fijaron el lunes algunas garantías mutuas en un intercambio coreografiado de cartas.

El bloque dijo a May que se mantiene firme en su compromiso de encontrar formas que eviten la puesta en marcha del controvertido “mecanismo de seguridad irlandés” en su acuerdo de Brexit y que esta promesa tiene peso legal.

En una respuesta conjunta a las preguntas de May, los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk, afirmaron que la UE es firme en su compromiso de intentar alcanzar un acuerdo posterior al Brexit para finales del próximo año, con el objetivo de evitar la aplicación del impopular mecanismo de seguridad.

Aunque pusieron de manifiesto que nada de lo escrito en la misiva podría considerarse como un cambio o una incoherencia con el borrador del pacto acordado con May el mes pasado, indicaron que el compromiso sobre un rápido acuerdo comercial realizado por los líderes de la UE tiene un “valor legal” que compromete al bloque “de la forma más solemne”.

No obstante, según explicaron, si no se cumple la fecha, Londres tendría la opción de prolongar un periodo de transición para evitar la activación del mecanismo de seguridad, lo que es sinónimo de evitar una aduana fronteriza “dura” entre Irlanda -miembro de la UE- y la provincia británica de Irlanda del Norte.

“Si, pese a todo, se llegara a activar el mecanismo de seguridad, solo se aplicaría de manera temporal, a no ser y hasta que fuera sustituido por un acuerdo posterior que garantice que se evite una frontera dura”, señalaron.

May dijo que estas garantías podrían ser insuficientes para algunos diputados, entre ellos el pequeño partido norirlandés que respalda al gobierno. “La carta no es legalmente vinculante”, afirmó en BBC radio el dirigente del Partido Unionista Democrático, Nigel Dodds.