Buenos Aires. Los activos argentinos caían este miércoles por el nerviosismo de los inversores, luego de que el gobierno pidiera la renuncia al presidente del Banco Central, que se resiste a ceder reservas para pagar deuda y que rechazó al pedido, disparando una crisis política.

Las órdenes de ventas de acciones y bonos argentinos se activaron tras conocerse la noticia, mientras que el peso se debilitaba.

Tras el mediodía de Buenos Aires (1530 GMT), el índice bursátil Merval retrocedía 1,29% y los títulos públicos extrabursátiles cedían 0,9%.

La disputa entre el gobierno y Martín Redrado, presidente del banco central, se inició por un decreto que ordenó al banco transferir unos US$6.569 millones de sus reservas, en momentos en que Argentina enfrenta problemas fiscales y pretende regresar al mercado internacional de deuda.

Entre las acciones, destacaba la caída de los títulos de la distribuidora de energía Edenor, de 3,21%, mientras que entre los bonos encabeza las pérdidas el 'Par' en dólares, que bajaba 1,3%.

"El Merval refleja la incertidumbre en torno a la posible salida de Redrado", dijo Leopoldo Olivari, operador de Bacqué Sociedad de Bolsa.

"Ante la deuda, el inversor que tiene buenas ganancias sale a hacerlas efectivas, sobre todo en bonos hasta que se despeje la situación", agregó.

En el mercado cambiario, el peso se depreciaba con diferente intensidad de acuerdo a la liquidez disponible en los distintos mercados. En la plaza interbancaria caía 0,13% a 3,8025/3,805 por dólar y en la franja informal se debilitaba 0,39% a 3,87/3,875 unidades.

El conflicto se desató a pocos días de que Argentina lance una oferta de canje de deuda inclumplida por US$20.000 millones, vital para que el país pueda recuperar su capacidad de obtener financiación en los mercados externos tras casi ocho años de aislamiento.

"(La pelea) es una señal negativa (para los mercados). No convenía por la oportunidad (frente al canje)", reconoció Antonio Cejuela, analista de Puente Hermanos Sociedad de Bolsa.

Líderes de la oposición habían presionado a Redrado para que no libere los fondos sin la aprobación del Congreso, ya que esa decisión vulneraba la autonomía de la entidad financiera; y anticiparon que, de hacerlo, podría enfrentar procesos judiciales.

El riesgo país argentino, medido por la banca de inversión JP Morgan subía 10 puntos, a contramano de la tendencia de los títulos de los mercados emergentes.