"México, siendo exportador de un gran porcentaje de su producción de vehículos (75%), deberá beneficiarse de una recuperación global en el sector automotriz. Bajo la luz de estos resultados y la visión constructiva del panorama del ciclo de manufactura para Estados Unidos, esperamos que la actividad económica de México muestre un rebote más fuerte, particularmente en la primera mitad del año, lo que nos lleva a modificar nuestro pronostico para el PIB de 2010 a 4,0%, del previo 3,0%".

La conclusión anterior corresponde al último análisis de Bofa Merril Linch Global Research, que si bien considera que las condiciones del mercado en las manufacturas de Estados Unidos-México aún muestra algunos riesgos, hasta que el alto desempleo, fuera de las manufacturas (particularmente en los sectores minoristas, financiero y construcción) ceda, el deterioro del ingreso personal se estabilice y el sentimiento del consumidor mejore, "desde nuestro punto de vista la demanda doméstica retomará su paso hasta la segunda mitad de 2010, cuando la recuperación sostenida en las manufacturas se extienda a otros sectores de la economía".

No obstante, y a pesar de señales incipientes de recuperación en la demanda doméstica, creemos que el consumo privado en México, el cual declinó 5,2% en el tercer trimestre de 2009, continuará retrasado en la recuperación. "

En nuestra opinión, estas señales necesitan reafirmarse durante los primeros meses de 2010. De hecho, además del impacto de impuestos más altos y servicios públicos, que pesan en el ingreso personal, un mercado laboral aún relajado (el desempleo promedió 5,3% en el cuarto trimestre de 2009), y un préstamo crediticio más débil de los bancos a los consumidores, mostrando un declive anual de 17% en el cuarto trimestre de 2009, se moderarán probablemente los incipientes signos observados a finales de 2009.

"Por ello, aún cuando una demanda externa más fuerte lidere la recuperación, particularmente durante el primer semestre de 2010, justifique un estimado más alto en el crecimiento para 2010, cualquier revisión posterior dependerá en la sostenibilidad del ciclo de manufactura en Estados Unidos y en una mejora decisiva de las condiciones de demanda domésticas", agrega el informe de Merril Lynch.