México DF. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, anunció que la entidad y la Secretaría de Hacienda están buscando formas de aumentar las reservas extranjeras del país, con miras a terminar de manera gradual una línea de crédito de US$47.000 millones que tiene el país con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En una conferencia de prensa para analizar el informe de inflación del cuarto trimestre del banco, Carstens dijo que las autoridades quieren aprovechar las "favorables" condiciones del mercado internacional para fortalecer las reservas mexicanas.

Al cierre de la semana pasada, las reservas extranjeras de México alcanzaban los US$91.190 millones, tras mantenerse en niveles récord en las últimas semanas.

México recibió una línea de crédito flexible del FMI y recurrió a un acuerdo de canje de dólares por US$30.000 millones de la Reserva Federal de Estados Unidos en abril del año pasado para proteger su economía de la crisis financiera mundial.

El banco central prevé que la inflación subirá hasta 5,25% en el segundo semestre de 2010 respecto del mínimo de cuatro años de 3,57% registrado en diciembre, debido a los mayores impuestos y a los precios de la energía controlados por el gobierno.

Carstens señaló que el banco central no debería responder a los impactos inflacionarios transitorios con alzas en las tasas, a menos que las expectativas de inflación a mediano y largo plazo comiencen a deteriorarse.

El banco central mantuvo su tasa interbancaria en 4,5% este mes, nivel en que se ha mantenido desde fines de julio tras una reducción de 375 puntos base para hacer frente a la recesión del año pasado.

La autoridad monetaria también aumentó el miércoles su proyección para el crecimiento del producto interno bruto a entre el 3,2% y el 4,2% en 2010 y 2011 gracias a la recuperación en la economía estadounidense.

La estimación se compara con la proyección anterior de un crecimiento del 2,5% al 3,5% para este año, y del 3% al 4% para 2011.