México DF. El nuevo gobernador del banco central de México, Agustín Carstens, dijo este viernes que un aumento de los impuestos y las gasolinas no llevará a la entidad a subir las tasas de interés por ahora, aunque estará atento a las expectativas inflacionarias de mediano plazo.

Carstens dejó su puesto como secretario de Hacienda para asumir las riendas de la entidad monetaria a principios de enero en reemplazo de Guillermo Ortiz, quien acabó su segundo mandato frente al banco a fines de diciembre y había tenido roces con el presidente por el manejo de la tasas de interés.

Algunos analistas se mostraron preocupados con la designación de Carstens por su cercanía al presidente Felipe Calderón, a pesar de su prestigio como economista.

Carstens reiteró que buscará mayor coordinación con el Gobierno en políticas económicas, pero aclaró que el mandatario es un convencido de la autonomía de la entidad monetaria.

El jefe del banco central incluso dijo que el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, debería asistir a las reuniones de la cúpula del banco central aunque sin derecho a voto.