-¿Ya tienen un balance en cuanto a los estragos de la crisis mundial para el Perú?

-En el balance total se desaceleró el gran crecimiento que venía experimentando el país (en 2009, el PIB creció 1,12%, casi 9 puntos porcentuales menos que en 2008). No obstante, en el caso del empleo no caímos. Por supuesto que hubo reducción de empleos en algunas industrias como la textil y confecciones o metalmecánica producto de la crisis. Sin embargo, en el balance total, el empleo formal continuó aumentando. Desde 2006 a la fecha hay diez puntos más de empleo formal. El plan de estímulo económico que implementó el gobierno evitó que haya una caída en el empleo. Aún no tenemos las cifras actualizadas de pobreza. Tal vez esta no haya caído tanto como esperábamos, pero si vemos la tendencia, esta era de caída. ¿Ha servido el plan de estímulo? Sí. ¿Ha habido alguna reestructuración en algunas industrias? Sí, pero estas ya comenzaron a resurgir cuando observamos las cifras desestacionalizadas en sectores como el textil y confecciones.

-¿Se podría decir que estamos saliendo ya de la crisis?

-Aún no se sabe si la crisis a nivel mundial ya pasó, más aún si vemos lo que está pasando en la Eurozona. Los déficits fiscales de Grecia, Irlanda y España son enormes. Sus gobiernos están interviniendo, pero aún no se sabe si esos salvatajes van a tener impactos en los precios internacionales. El Perú ha sabido ser un buen gestor durante la crisis, pero no podemos asegurar que la crisis ha pasado y menos confiarnos. Por el momento quiero ser prudente fiscalmente hablando.

-¿Los estímulos fiscales otorgados en 2009 para que las empresas puedan sobrellevar la crisis van a continuar? Algunos críticos han dicho que deberían quitarse.

-Se mantendrán hasta donde están planeados. Por ejemplo, el incremento al drawback se mantendrá hasta mediados de 2010. Luego regresará a su cauce normal. Asimismo, puedo asegurar que se van a utilizar todos los recursos planteados en el plan de estímulo económico.

-¿En qué situación fiscal recibió el Ministerio?

-En general, había una buena situación con un muy buen manejo en endeudamiento y manejo del tesoro. Teníamos un déficit fiscal de alrededor del 2%, que es una cifra cercana a la que nos había autorizado el Congreso a fin de manejar una política contracíclica. En realidad, hoy estamos haciendo unas mejoras más bien de gestión fiscal antes que cambiar nuestra política fiscal. La idea es facilitar una correcta gestación de los proyectos. Ojo, el equipo técnico del MEF se ha mantenido para seguir con la misma política económica.

-¿Cuáles son los estimados de crecimiento en 2010 y 2011?

-Los analistas apuestan una tasa de entre 4% y 7% para 2010. Yo creo que estaremos entre 5,5% y 6%. No queremos tampoco ir hacia un sobrecalentamiento de la economía porque eso genera inflación y tampoco queremos sobre endeudarnos. El Perú hoy está visto como un país modelo. Me lo ha manifestado el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo. Ya estamos con tres importantes calificadoras (Standard & Poor’s, Fitch Ratings y Moody’s) que nos han otorgado el grado de inversión y el mercado también nos reconoce, pues cuando ve la emisión de bonos soberanos o la reestructuración de nuestra deuda en diferentes monedas nos están dando buenas tasas y de largo plazo. Para 2011 podemos crecer también en torno al 6%. Obviamente todo ello dependerá de la crisis internacional que aún no se resuelve y de otras contingencias internacionales a nivel de precio de petróleo y alimentos. En general yo veo un país que probablemente cada vez va a necesitar menos un estímulo fiscal, pero sí un acompañamiento del crecimiento de la inversión privada, la cual está garantizada para 2010.

-¿La inversión privada será el motor de crecimiento en 2010?

-Definitivamente. Y es que las empresas ya tienen acceso al financiamiento, cosa que no sucedía en 2009. Hay mucha inversión en camino. Las mineras, por ejemplo, han anunciado proyectos millonarios. Además, hay proyectos grandes en camino dentro del marco de la promoción de la inversión privada para acelerar las asociaciones público privadas como puertos y aeropuertos.

-Suena bien, pero lamentablemente esos proyectos siempre demoran mucho en gestarse. Si bien en 2009 el gasto público fue mayor que en años anteriores, se debió gastar más, tal y como era el objetivo del gobierno. ¿Destrabar será uno de los principales focos de su gestión?

-Sí. La idea es destrabar sin salirnos de la ley ni de los marcos del Sistema Nacional de Inversión Pública. La idea es hacer que este sea lo suficientemente útil para hacer que los proyectos comiencen a caminar. Estamos simplificando mecanismos.

-¿Cuáles serán los otros focos de su gestión?

-Los temas de competitividad. No solo desde la perspectiva del Doing Business, sino también de otras tareas importantes, como el generar una agenda en materia de innovación. En ese sentido vamos a realizar un estudio base sobre nuestras políticas de innovación y cómo mejorarlas, entre otras tareas. La idea es también incidir en temas de calidad de producto para poder acceder a los mercados internacionales. También estamos entrando fuerte a temas de infraestructura que es fundamental y de mejora institucional que va muy ligado al del Doing Business con temas de simplificación.

-¿Cuáles son los planes en cuanto al mercado de capitales?

-El Consejo de Ministros aprobó recientemente una propuesta de ley para salir con bonos hipotecarios cubiertos para poder comenzar a agilizar un mercado de hipotecas secundario. Estamos trabajando con la generación de nuevos instrumentos donde las AFP puedan entrar a comprar. Queremos también fortalecer la Conasev y su capacidad regulatoria. En suma, queremos dinamizar el mercado de capitales. Existen fondos de inversión importantes, pero nos faltan instrumentos que fomenten inversiones. Uno de ellos, por ejemplo, ha sido generar un fondo de equity que es de infraestructura y que será de cerca de S/. 600 millones. Es el primer fondo de este tipo que se va a ejecutar en Sudamérica. Estarán las AFP, Cofide, la banca multilateral y un gestor privado. Ellos son los primeros, pero ya hay otra empresa que ha venido a tocarnos la puerta a decirnos que también están interesados en generar fondos de equity para proyectos que ya están en marcha.

-Volviendo al tema del gasto. En 2009 ProInversión sacó pocos proyectos y lo poco que sacó, de alguna manera lo sacó mal.

-Hubo algunos problemas. Lo que se dio en muchos proyectos es que hubo cuestionamientos de empresas que no estaban felices con los resultados porque no ganaron y decidieron presionar.

-Pero hubo cosas que estuvieron mal. Por citar un ejemplo, el puerto de Paita tuvo errores técnicos en el contrato.

-El puerto de Paita estuvo bien como proyecto. Es verdad que nadie previno que la empresa o grupo de empresas querían hacer una recuperación de sus inversiones por decirlo adelantadas, y eso puede ser una falla, pero todos los contratos no son perfectos. En ese caso se previnieron los conflictos sociales, pero en el tema de cómo negociar la tarifa no. Eso es hoy una lección aprendida.

-¿No cree que eso es producto de la falta de capacidad de los funcionarios públicos? ¿No tendrá eso mucho que ver con los topes remunerativos en la administración pública que puso el presidente García en 2006?

-Es un poco tarde para cambiar sueldos. Cuando un gobierno está de salida ya no es el momento para pensar en ello. Podríamos recomendar mejoras estructurales. Estamos trabajando con Servir en ese sentido, pero no puedo hacer cambios al respecto ahora. No es un buen momento político para hacerlo porque se podría malinterpretar como una medida populista. Pero sí creo que hay que entrar por el programa de Servir, que es una institución que no solo está para generar y contratar los gerentes públicos, sino también para generar una política remunerativa más adecuada. Servir puede hacerlo y ya hemos conversado sobre ello. La idea es integrar una propuesta remunerativa para que el gobierno siguiente la pueda implementar.

-Se está hablando de reducir el gasto corriente. ¿Cómo planean hacerlo?

-La idea es gastar lo justo. El Estado está ahorrando en muchas cosas y debemos priorizar proyectos de inversión que tengan viabilidad para que se cumplan este año. A veces nos programamos, inflamos un poco la bolsa y decimos vamos a hacer todos estos proyectos, pero en realidad terminamos haciendo mucho menos. Ahora priorizaremos los proyectos que realmente podemos sacar. Asimismo nos ajustamos los cinturones en la parte remunerativa. No estamos jugando a aumentos remunerativos, y nos mantendremos con un tamaño del Estado que pueda brindar servicios adecuados. Tenemos que gastar bien y siempre dentro de nuestro presupuesto.

-Usted habla de gastar bien, pero por otro lado se condona la deuda a los agricultores. Eso no es coherente.

-No lo es, pero aquí hay una mala interpretación. El Ministerio de Economía por principio no busca las condonaciones de deuda ni mucho menos. No obstante, salió una ley en el Congreso que nos obligaba a hacerlo. Nosotros, como Poder Ejecutivo, cuestionamos esa ley ante el Tribunal Constitucional, el que, sin embargo, terminó dándole la razón a los autores de esta norma. Yo no puedo ir en contra del TC. Es más, el MEF pidió una revisión del tema, pero nos dieron una segunda respuesta diciendo que había que cumplir. Esa no es una decisión del Ejecutivo, sino del Congreso. Es como cuando pasó lo de la pastilla del día siguiente. Nadie en el Ejecutivo estaba feliz con esa idea, pero lo dijo el TC y no podemos ir en contra de esa institución pues estaríamos faltando a la ley.

-¿Cómo van a pagar esta deuda?

-Son unos S/. 40 millones. La idea es pagarlos bajo ciertas reglas. Los recursos que estaban destinados para capacitación ya no lo serán solo para ello, sino para los pagos de esta deuda.

-¿Va a requerir subir los impuestos?

-Acabamos de incrementar el impuesto a los cigarrillos, pero en principio no para mejorar la recaudación, sino para desincentivar el consumo. Además, más que el incremento al impuesto, ha sido el cambio en la forma de cobrarlo. Ahora lo cobramos como impuesto no ad valorem, sino específico. Allí no te cambia la estructura entre los baratos y los caros. Acá sí se sube a todos de una manera pareja. En el caso de otros impuestos, hay uno que estamos estudiando. La idea es quitar la competencia desleal de productos subvaluados que tergiverzan la competencia. Por allí va la línea en cambios en impuestos.

-Un tema álgido al comienzo de su gestión fue el del impuesto a las ganancias de capital.

-Sí. Mucha gente se quejó y dijo que iba a hacer daño a la Bolsa. No obstante, esta ha seguido negociando muy bien. Más bien este impuesto iba para poder hacer un mejor control porque había mucho disfraz patrimonial. Es un mecanismo para transparentar muchas cosas y obviamente, como en todas partes del mundo, cuando uno tiene ganancias de capital paga sus impuestos.

-¿Qué van a hacer en materia tributaria para generar una mayor recaudación?

-Queremos generar una mayor consciencia tributaria. Estamos trabajando con Nahil Hirsh (nueva jefa de la Sunat)de manera coordinada en ese aspecto. Por ejemplo, hace unos días se realizó un operativo en el balneario de Asia y descubrimos que varios negocios tenían dos o tres RUCs para disfrazar fondos o declaraban la mitad de lo que realmente ingresaba. Por ello queremos generar una conciencia tributaria para que el usuario sea el que diga: paga tus impuestos y dame factura. Queremos perseguir a los grandes evasores y trabajar mucho en la parte de fórmulas de solución de lo que está atorado en el Tribunal Fiscal para cobrar montos grandes y algunas fórmulas más para mejorar la presión tributaria. El año pasado perdimos presión tributaria, pero en 2010 será diferente. Enero y febrero han sido muy buenos en cuanto a recaudación.

Los “NO” a García

-Se criticó un poco su ingreso a Economía, toda vez que se dudaba que pudiera decirle no a los pedidos presidenciales respecto a soltar recursos. A poco más de dos meses de su gestión, ¿cuántas veces ha tenido que decirle no?

-Varias veces. Le digo: “No presidente. Eso no va. Esa no es la solución”. En el tema de los policías y militares, hemos tenido debates de fines de semana que empezaban 8 de la mañana y terminaban a las 11 de la noche. Le presentábamos números, cuál era la realidad, las contingencias que se generaban. Siempre hemos sido muy claros: “Esto sí se puede, esto no se puede”.

-¿Y sus colegas de gabinete? Los pedidos respecto de otorgar más partidas nunca cesan.

-La línea política del presidente García es: no más gasto inorgánico. Hace unos días realicé una exposición en el Consejo de Ministros sobre cómo se viene el año y cómo debíamos gastar. Les dije a los ministros: “Gasten bien su dinero y no soliciten más créditos suplementarios, no más aumentos de sueldos”. Y el presidente García asintió. Él cree, al igual que yo, que este país debe tener sostenibilidad, y esa es la tarea que se me ha encomendado. Él quiere entregar al siguiente gobierno un Estado con las finanzas sanas porque a él no le gustó recibir bombitas. Cuando asumió este gobierno recibió varias: gasten así y aumenten asá. Cosas que eran visiones bien fáciles y alegres de hacer durante el último mes de gobierno. Las presiones vienen casi siempre del Congreso con iniciativas de gasto inorgánico, tal y como acaba de suceder con el tema de los policías y militares.

-Quizá ahora vengan más propuestas como esas dado que estamos ingresando al último año de gobierno y por ende del actual Congreso.

-Hace poco quisieron meter la devolución del Impuesto Selectivo al Consumo a los ferrocarriles, y también levanté mi voz y el presidente dijo: “Apoyen a la ministra, esto no se puede aceptar”. Son varios temitas que siempre pueden salir. Hay demasiadas presiones, pero ¿qué ministro de Hacienda no las tiene? Hay que saber sobrellevarlas.

El futuro político

-¿Usted será la outsider de la que habla el presidente García en las próximas elecciones presidenciales?

-No. Ser ministra de Economía y finanzas te hace bastante impopular (risas). Fuera de bromas, mi compromiso es trabajar hasta el último día del gobierno del presidente García. De ninguna manera postularé a las elecciones de 2011.

-Es consciente de que ser un civil, vale decir un no aprista, en este gobierno y ocupar un puesto tan importante como el que actualmente ostenta es un gran peligro dado que ello provoca celos en los apristas de carrera. Mire cómo terminó Yehude Simon, por citar solo un ejemplo.

-Es cierto que no soy afiliada, pero tengo una gran amistad con ellos, empezando por el presidente del Consejo de Ministros (Javier Velásquez Quesquén) que es un excelente articulador con el Congreso y los políticos. Con la gente del Congreso he dialogado mucho.

-La veo muy confiada a sabiendas que hasta a Mauricio Mulder, que es una de las cabezas del partido, los propios apristas le han tirado hasta huevos.

-Ellos saben que yo soy más bien una funcionaria que está apoyando al desarrollo de este gobierno. Quiero que el presidente García tenga el éxito que se merece el país. Mi objetivo es que cuando llegue el Bicentenario de la independencia, en 2021, seamos reconocidos como un país de alta competitividad.

-¿Qué viene después del 28 de julio de 2011?

-Imagino que regresaré al mundo académico y que se me abrirán oportunidades de trabajo de consultoría.

-¿Y en cuánto a su carrera política? ¿No le gustaría ser presidenta más adelante?

-No lo sé. De repente para el Bicentenario, aunque ya para esa época quizá sea abuela. Todavía queda mucho pan por rebanar. Por lo pronto mis planes son darme un descanso político a partir del 29 de julio de 2011.