Río de Janeiro, EFE. El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo que la economía brasileña marcha "razonablemente bien", por lo que son injustificadas las previsiones pesimistas para este año y el próximo.

"No se justifican las previsiones de que no vamos a crecer nada en el segundo semestre y que sólo creceremos 1% el próximo año. No tienen fundamento", afirmó Mantega en declaraciones que concedió a periodistas tras reunirse con los dirigentes de la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

De acuerdo con el ministro, las inversiones volvieron a crecer y tanto los análisis del Gobierno como los del sector privado indican que varios sectores se están expandiendo sólidamente.

"Podemos verificar que no sólo la economía creció razonablemente bien en el primer semestre, como que podrá seguir una trayectoria semejante en el segundo", afirmó.

"Cada sector tiene sus problemas y la crisis económica internacional no fue totalmente superada, pero hay perspectivas de mejoría para la economía internacional", agregó Mantega.

El ministro admitió que el aumento de la inflación redujo el consumo de los brasileños en el primer semestre, pero que la tasa de precios, que en julio registró su menor nivel para un mes en tres años, ya comenzó a dar señales de caída.

"La reducción de la inflación y el aumento del crédito estimularán nuevamente el comercio minorista, que no fue tan bien en el primer semestre", afirmó.

Las ventas de los comerciantes minoristas sólo crecieron 3,0 % en el primer semestre, la menor tasa para el período desde 2003, según estadísticas oficiales.

El ministro agregó que la fuerte apreciación que ha acumulado el dólar frente al real en los últimos meses constituye un problema para algunos sectores de la industria, mientras que otros no lo sienten.

Aseguró que la actual tasa de cambio (2,32 reales por dólar), la mayor en los últimos cuatro años, es reflejo de un momento de volatilidad que debe terminar cuando la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ponga fin a su programa de estímulos.

"No sé si la tasa de cambio permanecerá así. Creo que cuando la Fed comience a reducir los intereses, el mercado se tranquilizará. Estoy seguro de que esa tasa va a caer. Nosotros (el Banco Central) sólo actuamos para evitar la excesiva volatilidad", aseguró.

El ministro agregó que el Gobierno considera que la economía ganará más oxígeno con las subastas para concesiones de carreteras, aeropuertos, puertos, transmisión eléctrica y explotación de petróleo previstas para el segundo semestre.

"Tendremos una subasta a cada 15 días y hay dos importantes concesiones a camino, la del sector petrolero (la licencia para explotar un gigantesco yacimiento en el presal) y la de las carreteras", afirmó.

Mantega aseguró que en su conversación con los dirigentes de la patronal de los industriales dejó claro que el Gobierno quiere garantizar una rentabilidad elevada en esos proyectos para darle gran atracción a las subastas y atraer millonarias inversiones para el país.

La proyección para el crecimiento de Brasil en 2013 viene cayendo desde que, a mediados de mayo, el Gobierno divulgó que la economía del país sólo creció un 0,6 % en el primer trimestre del año, por debajo de todas las expectativas.

El Ministerio de Hacienda rebajó el mes pasado su previsión para el crecimiento este año desde el 3,5% hasta el 3%, y el Banco Central ya había reducido la suya desde el 3,1% hasta el 2,7%.

Los economistas del mercado financiero tan sólo esperan un crecimiento del 2,21%, lo que supone una ligera recuperación tras la desaceleración de los dos últimos años.

Tras haber registrado una expansión del 7,5% en 2010, el crecimiento de la economía brasileña fue del 2,7% en 2011 y sólo del 0,9% el año pasado.