Buenos Aires. Las monedas de América Latina continuarían sus avances esta semana en un mercado que se mantiene atento al contexto económico mundial, con bajas en la cotización global del dólar y pendientes del rol de China como importador de las materias primas de la región.

Analistas afirman que mientras se mantengan los fundamentos para un dólar débil, básicamente frente al euro, las monedas de la región mantendrán cierta apreciación.

"Los 'fundamentals' (bases) indican que las monedas de la región seguirán firmes o ganando posiciones contra el dólar, atentas a la situación de China y Grecia", dijo un corredor de cambios en Buenos Aires.

"La firmeza en los precios de las 'commodities' (materias primas) mantiene un panorama estable en materia monetaria para la región", agregó.

El real de Brasil, la moneda referencial de la región, cotiza en su mayor nivel desde mediados de enero, amparado por la depreciación de la moneda estadounidense en el plano global.

El real cerró en alza el viernes en torno a 1,765 unidades por dólar.

"El dólar debe apuntar hacia abajo (...) Y todas las monedas se están valorizando encima del dólar", dijo Mario Battistel, gerente de cambios de la correduría brasileña Fair.

Al respecto, Arnaldo Puccinelli, gerente de mercados financieros de la correduría Terra Futuros, sostuvo que "(el dólar) seguirá en la senda a la baja en la que está. La situación exterior que podría asustar está un poco más tranquila, ahora venimos pasando por un reacomodamiento en todos los mercados".

Naturaleza. En Chile, analistas dijeron que el proceso de recuperación de esa economía después del terremoto impulsaría a una mayor subida de la moneda.

"Para reconstruir el país será necesario traer divisas desde el exterior que serán liquidadas en el mercado local, lo cual se sumará a las liquidaciones que tienen que hacer las compañías aseguradoras para hacer frente al pago de pólizas, por lo tanto, el peso aún tiene espacio para apreciarse", dijo un operador de moneda extranjera.

Durante 2010, el peso chileno acumula una caída de 2,03%, frente a una apreciación de 26,4% registrada al cierre del año pasado.

"Una vez que atacamos esta zona por debajo del 12,50 pesos, si es que se llega a dar, la parte peligrosa es que creemos que ubicándose por debajo puede haber una caída importante hacia 12,20", dijo Angel González, director de la mesa de cambio de Base Casa de Bolsa en México.

"Creemos que habrán señales de crecimientos débiles, pero de crecimiento, que ayudarán al peso", agregó.

Por su parte, el peso argentino mayorista continuará en un rango de equilibrio cerca de sus mínimos históricos, marcados en 2002 cuando Argentina abandonó una paridad cambiaria frente al dólar.

La divisa interbancaria promedia los 3,86 pesos por dólar.

Operadores dicen que la tendencia de la moneda argentina es marcada por la autoridad monetaria, ya que a diario interviene comprando o vendiendo dólares para influenciar en su precio, tanto al contado como de futuro.

"Te das cuenta que el mercado tiene todo el impacto del Banco Central, porque en momentos que otras monedas regionales se aprecian por lo que pasa con el dólar (global), acá seguimos con un mercado chato en precios y sin temores de corridas (cambiarias)", dijo un operador de la banca privada.

La firmeza en las monedas de la región determinó que algunos bancos centrales compraran dólares del mercado para incrementar sus reservas y frenar una escalada alcista de sus monedas que afectara la competitividad exportadora.

"Un resurgimiento inflacionario en China podría impulsar a las autoridades de ese importante país a adoptar medidas que restrinjan su rápido crecimiento económico", lo que mantiene atento a los operadores, dijo Roberto Drimer, analista de la argentina consultora VaTnet.