Buenos Aires. Las monedas de América Latina operarían volátiles en la semana, atentas al desarrollo de la crisis financiera de Europa y su impacto sobre el crecimiento de la economía mundial.

Autoridades de los países del Grupo de los 20 reunidas en Corea del Sur el fin de semana pasado expresaron sus temores a que los problemas financieros y bancarios de la zona euro puedan retrasar la recuperación en la economía global.

Además, las cifras de empleo publicadas este viernes en Estados Unidos, que mostraron una apertura de puestos de trabajo menor a la esperada en mayo, dan cuenta de un mercado laboral aún débil y afianzan los temores a un ritmo inferior de crecimiento económico a nivel global.

"La gente estaba esperando un repunte más real en el empleo, pero no sucedió (...) y esto se suma a los temores a una recaída en la recesión, debido a los problemas de la banca en Europa", dijo Roberto Melzi, estratega de Barclays Capital en Nueva York.

Algunos analistas dicen que los fuertes fundamentos de la región hacen que la crisis global de 2009 y el actual contexto de la economía europea no tengan un fuerte impacto sobre las monedas de la región.

En mínimos. Sin embargo, la crisis de la zona euro se dejó sentir en las monedas y mercados de la región la semana pasada y podría seguir pesando en los próximos días. De hecho, la caída del euro a sus mínimos de cuatro años marcó la pauta de las monedas de mercados emergentes de mayor riesgo, como las de la región.

"Mientras no haya una certidumbre sobre las economías, creo que va seguir toda esta volatilidad por cualquier circunstancia que se dé en el mercado, hablamos del bloque euro o de la parte de Estados Unidos", dijo Juan Carlos López, director de operaciones de casa de bolsa Intercam en México DF.

El peso mexicano amplió este viernes sus pérdidas por los crecientes temores a la expansión de la crisis de deuda de la zona euro y por el informe laboral estadounidense."Creo que en la semana podríamos estar en las mismas bandas, para comprar (dólares) en 12,70 y para vender sobre niveles del 13,0 o 13,10", afirmó López.

El real de Brasil, la moneda de referencia de la región, terminó este viernes con una depreciación debido a la aversión global.

Arnaldo Puccinelli, gerente de mercados financieros de la correduría Terra Futuros, afirmó que espera que la volatilidad continúe esta semana.

"La situación es complicada. Hay mucho dinero saliendo de Europa y yendo a Estados Unidos", sostuvo.

Tampoco la agenda cargada de Brasil debería afectar en forma significativa el tipo de cambio. Además del alza que se espera en la tasa de interés, el Gobierno podría anunciar un fuerte crecimiento en el primer trimestre de 2010, dos factores que, en condiciones normales, atraerían capital al país.

"Sólo si hubiera algo muy radical, va a influir un poco la tendencia del (tipo de) cambio", comentó Puccinelli.

En Argentina, operadores estiman que la regulación de liquidez impuesta desde el Banco Central, con compras o ventas de dólares de las reservas y negocios a futuros, aleja las especulaciones de una abrupta caída en la cotización de la moneda local.

El peso argentino en la plaza informal se negociaba cerca de sus niveles mínimos ante compras de entidades y privados por tomas de coberturas en divisas, tras cambiar de manos en las últimas sesiones a 4 por dólar, su menor nivel en ocho años.

"Continuamos con la visión de que la aceleración reciente de la devaluación no debería preocupar a los operadores dado que se encuentra dentro de los objetivos proyectados, llegando a 3,95 pesos hacia mediados de año (en el segmento regulado)", dijo Gustavo Ber, analista de Estudio Ber Consultora en Inversiones.

Agregó que "además, queda claro que el 'ritmo' seguirá siendo regulado de manera ordenada y gradual por el Banco Central a través de intervenciones en los futuros o el 'spot' cuando fuese necesario".

El peso argentino informal cotiza en torno a las 4,0 unidades por dólar, mientras que en la plaza interbancaria, donde interviene el Banco Central con operaciones de compra o venta, se ubica en 3,9225 unidades por dólar.

Mirando al exterior. En Chile, el peso registró este viernes su sexta caída consecutiva y cerró en un nuevo mínimo en más de una semana ante el dólar, contagiado por el mal desempeño de los mercados globales y una fuerte baja en el precio del cobre, principal rubro de exportación del país.

Al término de la sesión, el tipo de cambio spot anotó valores de 541,20 pesos comprador y 541,70 pesos vendedor, con un retroceso de la moneda chilena de 0,91% con relación a los 536,30 y 536,80 pesos del cierre de este jueves.

En lo que va del año, el peso chileno acumula una caída de 6,3% frente a la divisa estadounidense, que se compara con una apreciación de 26,4% registrada durante 2009.

"Creo que seguiremos pegados al panorama externo. Si el escenario en Europa sigue negativo, inevitablemente el dólar va a seguir escalando de a poco acá, e irá a buscar por tercera vez en el último período las 550 unidades (por dólar)", dijo un operador del mercado cambiario local.

"También estaremos atentos a los datos americanos (de Estados Unidos) como el de créditos de consumo, el Libro Beige (de la Fed) y todo lo que tiene que ver con inventarios. A nivel local, esperamos también datos de crecimiento (de abril) e inflación (de mayo)", agregó.

En Perú, un operador cambiario de un banco extranjero consideró que el sol operaría estable debido a que "los flujos comerciales estarán a favor de la moneda local", pero afirmó que los flujos especulativos estarán en su contra.

"Sicológicamente, tenemos un soporte en 2,8350 establecido por el Banco Central de Reserva (BCR) y sus últimas intervenciones", dijo.

La moneda peruana acumula una ganancia de 1,42% en lo que va del año.

"El sol estará en rangos muy establecidos que irían del 2,8420/2,8580. Los mercados externos están con alta volatilidad y ese será el factor que podría ir en contra del sol", precisó. Pero, añadió, "tenemos los factores externos que son incontrolables".