Lima. La mayoría de las monedas de América Latina iniciarían la primera semana del año con leves retrocesos, debido principalmente a que el dólar continuaría fortaleciéndose ante las señales de una incipiente recuperación económica en Estados Unidos.

Tras haberse depreciado durante gran parte de 2009, la divisa estadounidense ha avanzado en las últimas semanas apoyada por noticias alentadoras, como una reducción del desempleo en Estados Unidos.

En México, la segunda mayor economía de la región, el peso retrocedería levemente esta semana en medio del anticipado repunte del dólar.

"Se espera ver una tendencia donde el dólar podría continuar fortaleciéndose frente a otras monedas y que eso a su vez afecte al peso", dijo Ricardo Aguilar, analista de Invex, aunque descartó que factores fundamentales locales incidan en el mercado cambiario.

El peso mexicano cerró 2009 con un tímido avance de 4,22%, a 13,10 unidades por dólar. Su recuperación fue muy inferior a la anotada por otras divisas emergentes el año pasado, lo que eleva su atractivo como una apuesta barata y con buen margen de ganancias en 2010.

Por su parte, en Brasil -la principal economía latinoamericana- los analistas discrepan sobre el rumbo que tomará el real en el transcurso del año.

El panorama de la moneda brasileña, que cerró 2009 con una escalada de 34% a 1,741/1,743 unidades por dólar, estará marcado por la inestabilidad, según analistas.

"La palabra que va resumir a 2010, en mi opinión, es la volatilidad", dijo Roberto Padovani, estratega jefe del Banco WestLB de Brasil.

Ello debido a la lenta recuperación de las grandes economías tras la recesión, un "periodo prolongado" de tasas de interés casi en cero en Estados Unidos -que inundó a Brasil con dólares- y la campaña presidencial en el país sudamericano, explicó.

Aunque algunos analistas consideran que el real se podría debilitar al perder parte de su atractivo como "moneda para especulación", estimó Sidnei Nehme, director ejecutivo de la correduría NGO.

Presión. En Chile, el peso, que terminó 2009 con un repunte de 26%, a 507/507,50 unidades por dólar, caería esta semana en medio del fortalecimiento global del dólar.

El peso se apreció con fuerza especialmente en el segundo semestre de 2009, debido a un desarme de operaciones de "carry trade" o arbitraje de tasas, un alza del cobre -la principal exportación del país- y una debilidad global del dólar.

"El movimiento del peso se da en un contexto más global. El dólar en los mercados internacionales se ha fortalecido en las últimas semanas y eso afecta al resto de las monedas", indicó Eduardo Orpis, analista de la consultora Gemines Today.

De otro lado, el peso argentino operaría estable, debido a que "la idea es que por ahora el Banco Central mantenga al peso en estos niveles", dijo Fernando Izzo, analista de ABC Mercados de Cambio.

"Los 3,80 pesos por dólar es la base, al (Banco) Central no le conviene moverlo", agregó.

La moneda argentina despidió 2009 a 3,80/3,8025 por dólar.